Toa, una cría de orca, fue hallada varada en aguas de Nueva Zelanda después de separarse de su manada. Dos semanas más tarde y tras un intento desesperado por sobrevivir, ha fallecido.

Su caso ha movilizado a la comunidad, haciendo que decenas de voluntarios ayudasen en la búsqueda de su familia para mantenerla con vida devolviéndola a su hábitat.

La cría de orca medía algo menos de dos metros y medio y tenía entre cuatro y seis meses de edad. Su nombre, Toa, significa 'guerrero' en maorí. Hasta ahora, se encontraba en un refugio de Plimmerton, donde estaba siendo alimentada con una tetina especial cada cuatro horas.

 

La población de orcas en Nueva Zelanda se estima entre 150 y 200, considerándose en peligro de extinción. Las manadas de orcas son relativamente comunes en el puerto de Wellington, donde se las ha observado cazando mantarrayas.