Joaquín Sabina y Jimena Coronado se han dado el 'sí quiero' tras más de 20 años de relación. Lo han hecho en la más estricta intimidad en el registro civil de la calle Pradillo, de Madrid, en la mañana de este lunes, según ha publicado 'El País'.

A la ceremonia, oficiada por la secretaria del juzgado, han asistido varios amigos de la pareja, como el cantante Joan Manuel Serrat, pero todos han salido rápidamente para no ser captados por las cámaras.

Según el citado medio, el cantautor vestía traje azul, camiseta negra, zapatillas de deporte y un sombrero de paja. Mientras que Jimena llevaba un vestido de color azul oscuro y unas sandalias negras. Por la situación sanitaria en la que nos encontramos, ambos portaban una mascarilla.

Sabina pidió matrimonio a su pareja hace unos meses, como así lo desveló Serrat en un programa de la televisión argentina cuando se encontraba de gira. Lo hizo hincando rodilla, con una petición formal "en verso" y un anillo tras dos décadas de noviazgo. "Fue tan hermoso", explicó su amigo y compañero de escenario. En el vídeo que se muestra a continuación, explicaron cómo fue el momento.

El pasado mes de febrero, en concreto el día 17, el artista se vio obligado a bajarse de los escenarios por un tiempo tras sufrir una aparatosa caída durante un concierto en el WiZink Center de Madrid. "Sé que me enrollé en un cable y que, al siguiente paso, me pegué el hostión. Pero el hostión fue más fuerte de lo que pensáis", explicó en una entrevista en 'Lo de Évole', la primera tras lo ocurrido.

Este aparatoso accidente le provocó varias fracturas y un hematoma intracraneal, que le llevó a ingresar en la UCI y ha ser intervenido. A pesar de la larga recuperación, el cantante anunció en su entrevista con Jordi Évole en laSexta que tenía intención de volver a los escenarios, pero esta vez en solitario.

"Cuando vuelva será ya solo, con otro espectáculo, con otro disco. Imagino. Luego puedo pasar cualquier cosa", explicó en la entrevista, en la que también dijo que se encuentra "bien" y que no tiene la menor intención de morirse: "Que se muera la muerte".