Juan Carlos I tendrá que hacer frente a las infracciones tributarias que haya podido cometer si quiere evitar cualquier posible acción penal y regresar a España de manera temporal. Según publica 'El Confidencial', el Gobierno y la Casa Real han instado al emérito a hacer "los esfuerzos posibles" para asumir todas las regularizaciones "que sean precisas".

El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno consideran que el peor escenario de todos es que la Fiscalía inicie una acción penal. Ante esta posibilidad, Juan Carlos I ha realizado un pago de más de cuatro millones a Hacienda en una segunda regularización fiscal.

Respecto a este segundo pago, fuentes conocedoras de la operación indican a 'El País' que se ha llevado a cabo por el regalo de viajes en jet privados. Estos vuelos, con valor de ocho millones, eran financiados por la fundación Zagatka, propiedad de su primo lejano Álvaro de Orleans.

En caso de que finalmente se llevara a cabo su regreso a España, José Antonio Zarzalejos informa de que su estancia sería temporal pero no podría establecerse en Zarzuela. Asimismo, tendría que establecer su residencia en un país cercano y no regresar a Abu Dabi. Si bien, por el momento ni la Casa Real ni el Gobierno consideran que se dan las circunstancias adecuadas para ello.

El pasado mes de diciembre ya abonó 678.393 euros al fisco, incluyendo intereses y recargos de la deuda tributaria que tenía con Hacienda por el uso de tarjetas 'Royal black'. Un ingreso que se producía sin requerimiento previo, por lo que la Agencia Tributaria no abrió ningún expediente al respecto. Esta regularización fue sobre los ingresos opacos que utilizó entre 2016 y 2018, años en los que ya no era inviolable, y que fueron a cargo de un empresario mexicano.

Preguntada por estos pagos, Carmen Calvo ha defendido que "el comentario político es libre, pero ningún miembro del Estado se pronunciará sobre las relaciones con Hacienda". A su juicio, esto demuestra que en nuestro país "rinde cuentas todo el mundo y nadie se puede saltar la ley".

Juan Carlos I también tiene tiene dos causas más abiertas en la Fiscalía del Supremo, donde se encuentra aforado: la investigación sobre el supuesto cobro de comisiones ilegales por las obras del AVE a la Meca en 2014 (todavía inviolable) y la relativa a las sociedades en paraísos fiscales.

Con estas operaciones el rey emérito estaría allanando el camino para que le permitieran regresar a España y evitar una querella criminal. Juan Carlos I ya ha manifestado su deseo de volver a nuestro país y desde la vicepresidencia del Gobierno mantienen las conversaciones con Jaime Alfonsín, jefe de la Casa Real, respecto a este tema.