Pese a la decisión unánime del Tribunal Supremo de avalar la exhumación de los restos de Franco, aún queda un trámite.

La decisión está en manos de José Yusty Bastarreche, el magistrado que paralizó la exhumación por carecer la operación de licencia urbanística y por suponer un riesgo para la vida de los técnicos el mover la lápida.

"Resolver las cuestiones de seguridad podría retrasar la exhumación semanas o meses", explica el magistrado Joaquim Bosch.

Se trata del mismo juez que se puso a disposición de la Asociación Libres y Iguales para luchar contra el secesionismo con un "Viva España" y que calificó en su momento de "venganza y monserga" la Ley de Memoria Histórica.

El magistrado fue recusado por la Abogacía del Estado y apartado del caso hasta junio, pero vuelve a estar al frente. Él puede poner fin a las visitas al Valle de los Caídos, aunque algunos aseguran ante las cámaras de laSexta que verán al dictador sea donde sea.

Ahora la fecha depende de que el magistrado se pronuncie sobre las cuestiones de seguridad que podrían retrasar la exhumación.