La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, propone establecer un precio máximo a los precios de los alimentos básicos para limitar los efectos de la inflación sobre la cesta de la compra y el bolsillo de las familias.

En una entrevista en elDiario.es, la titular de Trabajo y líder de Unidas Podemos en el Ejecutivo ha criticado a los "oligopolios" en las distribuidoras de alimentación, donde ha asegurado que existen "cinco grandes distribuidoras que concentran el 50%" del mercado.

"Esto es un factor de riesgo. Nos vienen advirtiendo de la concentración bancaria, nos vienen advirtiendo del factor oligopolio que tenemos con la energía. Y aquí también pasa esto. A los productores les compran las naranjas a 15 céntimos, y los ciudadanos las pagamos a 1,48 euros. Las patatas se pagan a los productores de nuestro país en torno a 18 céntimos y se están vendiendo a 1,35. El ajo llega a los supermercados con un incremento de casi el 800%. Es una barbaridad", ha deplorado.

La vicepresidenta ha apuntado que está trabajando en "un acuerdo con las distribuidoras y los consumidores en nuestro país". "Un acuerdo que consista en determinar una cesta de productos básicos, en torno a 20 o 30 productos, en los que, como hemos hecho con el gas y otras materias, topemos los precios. 20 o 30 productos que son básicos: la leche, el pan, los huevos, la fruta…", ha propuesto.

Díaz ha valorado el trabajo del Ejecutivo para paliar los efectos de la subida de los precios energéticos y bancarios, con el alza de los tipos de interés, pero ha pedido poner sobre la mesa controlar la cesta de la compra: "Hay que dar un paso más porque la alimentación es imposible. Lo llevo diciendo, hago la compra con normalidad y la gente tiene razón para estar molesta".

Sin embargo, esta postura choca directamente con la del ministro del ramo, Luis Planas, responsable de Agricultura, Pesca y Alimentación: en una entrevista este fin de semana consideró que la posibilidad de fijar un mínimo al coste de los alimentos básicos era inviable.

"Desde un punto de vista legal, no es posible, con la Constitución y las normas de la UE en la mano. Y, por otra parte, tampoco es deseable", aseveró. "No ayudaría ni a los productores, ni a los consumidores, ni a ningún eslabón de la cadena", sostuvo.

Sí han acogido de mejor grado la propuesta en CCOO. El secretario general del sindicato, Unai Sordo, en declaraciones a laSexta, ha valorado la posibilidad pese a las dificultades jurídicas que implica. "Sería bueno establecer una cesta de la compra que en productos básicos pudieran llevar algún tipo de limitación", ha asegurado. "Es un tema delicado, pero creo que el momento es lo suficientemente gravemente como para tratar de apurar todas las posibilidades", ha dicho.