La Guardia Urbana de Barcelona ha desalojado en un operativo conjunto con los Mossos d'Esquadra a un total de 3.959 personas por formar aglomeraciones en más de 30 puntos de la ciudad la madrugada de este sábado.

Una vez cerraron los bares del centro de la ciudad condal, las aglomeraciones se trasladaron a la calle. Antes de medianoche los agentes ya peinaban el Paseo de LLuís Companys para tratar de controlar cuanto antes el previsible botellón.

Sin embargo, mientras la policía desalojaba la zona centro, muchos jóvenes se trasladaban hasta la playa, donde se ha producido una fiesta masiva sin ningún tipo de control por las medidas de seguridad. La música y el alcohol sustituyeron así las mascarillas y la distancia social, albergando a más de 1.200 personas que hasta que no vieron llegar a los furgones policiales no abandonaron la arena. En diversas playas los agentes se acompañaron de antidisturbios, con los que formaron un cordón policial.

En Madrid, sin embargo, la madrugada ha trascurrido sin incidentes salvo pequeños botellones localizados. Lo mismo ha ocurrido en Sevilla, donde han tenido que desalojar a 107 personas en la zona del Mercado de la Candelaria por beber en la vía pública.

Más de 20.000 personas desalojadas desde el 9 de mayo

Este es el tercer fin de semana en el que Urbana y Mossos desalojan a miles de personas de espacios públicos de la capital catalana tras el fin del estado de alarma y el levantamiento del toque de queda decretado para frenar los contagios de COVID-19 el pasado 9 de mayo.

El fin de semana pasado las imágenes de la responsabilidad se repetían. La Guardia Urbana tuvo que desalojar la zona por los botellones masivos que estaban albergando aglomeraciones antes de la medianoche y que posteriormente se trasladaron a la Barceloneta, que pasada la 1:00 lucía abarrotada.

En total, se desalojaron 9.055 personas desde las 22.00 horas del sábado hasta las 6.00 del domingo por formar aglomeraciones en espacios públicos de la ciudad.

Se trata de una situación habitual en la ciudad condal las noches de fin de semana desde que el pasado 9 de mayo se levantara el estado de alarma. Precisamente esa jornada, la Guardia Urbana tuvo que desalojar a 7.100 personas en diversas aglomeraciones.