Un enfermero español que participa como voluntario en los ensayos de la vacuna contra la COVID-19 que prepara el laboratorio AstraZeneca con la universidad de Oxford ha dado positivo en la prueba de la enfermedad, aunque no sabe aún si ha recibido la vacuna o solo un placebo.

A través de su cuenta de Twitter, Joan Pons, residente en el Reino Unido, explicó que comenzó a sentirse mal el jueves, con los síntomas clásicos de un resfriado, pero que al someterse a la prueba PCR se sorprendió hoy al ver que éste era positivo.

"Hoy me he llevado un susto de muerte: ha pasado lo que estábamos todo el mundo esperando y es que uno de mis test resultase positivo", manifestó Pons, quien se ha autoaislado en su domicilio. El enfermero aseguró en un vídeo que "la única manera de saber si la vacuna es eficaz es que los vacunados se infecten".

"Ojalá que sea así, que me hayan puesto la vacuna y no el placebo, eso lo dirán las próximas horas", añadió. Pons insistió en que se encuentra bien y que los síntomas que sufre hasta el momento son leves.

 

Joan explica que el virus le está intentando atacar y que ahora hay que esperar para ver si la vacuna comienza a actuar y evita que el virus llegue a la sangre. Aún así, recuerda que se encuentra bien y saca el lado positivo a la noticia y es que se podrá ver cómo de efectiva es la vacuna y ayudará a los científicos de cara a conseguir que sea efectiva.

Hace un mes, los ensayos clínicos de la vacuna de AstraZeneca fueron suspendidos después de que una mujer, a la que se inyectó la vacuna y no el placebo, experimentara síntomas de un tipo de mielitis.

No era la primera paciente de la vacuna de Oxford que experimentaba una enfermedad en la mielitis. El director de AstraZeneca reconocía que en julio tuvieron que parar el ensayo clínico de la vacuna contra el coronavirus después de otro paciente experimentara síntomas neurológicos que resultaron ser causa de una esclerosis múltiple. Sin embargo, se descartó que este diagnóstico estuviera relacionado con la inyección de la vacuna.

El propio Joan Pons llamó a la calma tras anunciarse que se suspendían los ensayos por un voluntario enfermo. "No sabemos si está relacionado con la vacuna, pero los voluntarios tienen que informar de todos los síntomas", explicaba en esta entrevista.