El excomisario José Villarejo aseguró ante el juez que la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, estaba al corriente de las operaciones de la llamada "policía patriótica". Asegura que intentó suavizar el informe Pisa contra Podemos porque su auge perjudicaba al PSOE pero, cuando creció en las encuestas, empezó a preocuparse.

Así lo aseguran fuentes jurídicas a laSexta Noticias. Según Villarejo, la operación se produjo después de que Sáenz de Santamaría dijera que Podemos había subido mucho en intención de voto en detrimento del PSOE, y que había que compensar esta situación.

Villarejo también confirmó la existencia de una operación policial para espiar a Pablo Iglesias (él "vehiculó" la información clonada del móvil de su colaboradora) y fabricar pruebas sobre la financiación de Podemos a través de Venezuela.

Pero ha negado el robo del móvil de una asesora de Iglesias. Su abogado ha asegurado que su cliente no robó el terminal, al ser preguntado por la documentación intervenida relativa a ese teléfono. El excomisario, según su abogado, ha asegurado que su cliente "no ha revelado ninguna información privada" del líder de Podemos. Y lo achaca a "una cuestión interna del partido", rechazando que se trate de una "operación política".

La asesora afectada a la que supuestamente le robaron el móvil, Dina Bousselham, no se cree las palabras del excomisario. Dina ha defendido que "es una vergüenza que en nuestro país las cloacas del Estado se hayan dedicado a actividades delictivas en convivencia con los medios de comunicación y con el mundo empresarial". Un argumento que le sirve a su partido para reforzar su idea de quién manda en el país. "Creaban pruebas falsas contra Podemos. Luego dirán que no hay quien manda más que 70 diputados", criticaba Irene Montero.