El excomisario de Policía José Manuel Villarejo se jactaba ante personas de su entorno de ser la persona que se encargó de destruir los ordenadores del extesorero del PP Luis Bárcenas para evitar que la Audiencia Nacional obtuviera información sobre la presunta contabilidad del partido que se estaba investigando, según publica el diario La Vanguardia.

Según fuentes conocedoras de esas conversaciones, el ex mando policial, encarcelado desde noviembre del 2017, aseguró a una persona de su confianza que responsables del PP le dieron el encargo de destruir los dos ordenadores que guardaba Bárcenas en la sede de la formación en la calle Génova, en Madrid, antes de entregarlos a la Audiencia Nacional. Y ese encargo, según su palabra, lo tiene grabado.

El juez que investigaba la pieza separada sobre la caja B del PP, Pablo Ruz, reclamó a la formación que entonces lideraba Mariano Rajoy que aportara los dos ordenadores que Bárcenas se había dejado en su despacho cuando fue despedido en 2012 y que no le dejaron recuperar.

El instructor reclamó al PP los ordenadores del extesorero después de que éste asegurara que tenían los datos de la contabilidad del partido en esos dispositivos pero que se negaban a devolvérselos. Cuando la formación de Mariano Rajoy los entregó a la Audiencia Nacional llegaron sin disco duro y formateados.

El PP siempre mantuvo que se destruyeron en arreglo a la ley de protección de datos, pero Ruz consideró que en esta maniobra se podría haber cometido diversos delitos como el de obstrucción a la justicia y daños informáticos