Tras 71 días en la UCI, Óscar ha abandonado la unidad de críticos del Hospital Universitario de Ourense emocionado y animado. Han sido más de dos meses en los que este paciente de coronavirus ha hecho frente a varias complicaciones derivadas de la infección.

Óscar, de 59 años, acudió al complejo hospitalario el 30 de marzo por lo que su familia al principio pensó que era una gripe ya que, según cuenta su hijo, desde el inicio del confinamiento apenas salió un par de veces al supermercado. Trabajaba de cocinero en una brasería pero cuando enfermó llevaba ya un par de semanas cerrada por la cuarentena.

A su llegada al hospital rápidamente fue intubado para suministrarle oxígeno y, debido a la bajada de defensas que le provocó la enfermedad, ha tenido que superar también una infección en la sangre o un hongo en los pulmones.

El parte médico no era nada esperanzador y estuvo 45 días en coma inducido. Ahora, después de unos días estable, ha sido trasladado a la planta donde le espera un largo trabajo para superar las secuelas de tantos días en la unidad de cuidados intensivos.

Ha perdido kilos y masa muscular, pero afronta muy animado la rehabilitación que ha comenzado este mismo miércoles para volver a caminar, también se está sometiendo a más pruebas como TACS pulmonares para ver qué secuencias le podrían quedar a largo plazo.