Las mascarillas serán obligatorias en Cataluña a partir de este jueves. Así, los ciudadanos deberán llevar mascarilla en espacios públicos, tanto en el interior como en el exterior y aunque se pueda respetar la distancia de seguridad, según ha anunciado en sede parlamentaria el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha dado por hecho que el comité del Plan de Protección Civil de Cataluña (Procicat) aprobará esta medida en su reunión de hoy miércoles.

La consellera de Salud ha dicho que la "norma general es que todo el mundo salga de casa con la mascarilla, se vaya a la playa o a trabajar. Cuando la actividad sea incompatible con llevar mascarilla, te la puedes sacar". Incumplir la norma implica una sanción de 100 euros.

Anteriormente, en una entrevista en la Cadena SER, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha especificado que de adoptarse la medida, que tiene como objetivo frenar los rebrotes de coronavirus que se están produciendo (especialmente en la comarca del Segrià), su incumplimiento conllevaría sanciones. "El hecho de dictar la obligatoriedad del uso de mascarilla evitarán situaciones de relajamiento que hemos detectado", ha asegurado Budó.

Igualmente, ha señalado que el comité también estudiará si hace falta tomar medidas "más drásticas" que las vigentes y que está abierto a tomar las que sean "necesarias" para controlar el brote en la comarca del Segrià (Lleida): "Vamos a ver cómo evoluciona brote por si cabe tomar otras medidas más drásticas". También se ha referido a la falta de personal para rastrear contactos, sobre lo que ha asegurado que desde el departamento de Salud les han informado de que han reforzado la vigilancia epidemiológica y que a los 10 rastreadores que había se han sumado 15 más.

Desde el pasado sábado, la comarca leridana del Segrià está bajo confinamiento perimetral, pero hasta ahora no se ha reclamado a los ciudadanos de esta zona que se queden encerrados dentro de casa. "Están todos los escenarios abiertos", ha subrayado.

Por su parte, según ha explicado en TV3 el director del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), se construirá antes de fin de año media docena de anexos en hospitales, entre ellos el Moisés Broggi de Sant Joan Despí, Pere Virgili de Barcelona, Arnau de Vilanova de Lleida, Can Ruti de Badalona y Bellvitge en L'Hospitalet, ante una previsible segunda ola de la COVID-19. Comella ha explicado que estos equipamientos junto a los hospitales también podrán utilizarse "para otros usos después". "Tenemos respiradores suficientes y material hasta que llegue la vacuna", ha añadido.