Los críticos a Pedro Sánchez planean no esperar hasta el Comité Federal para desbancarle de Ferraz y vuelcan sus miradas en cada uno de los miembros de esta Ejecutiva socialista, con la calculadora en la mano.

Si consiguen que 17 de estos dirigentes presenten su dimisión, Pedro Sánchez caería automáticamente y se nombraría una gestora. Varios dirigentes contrarios hablaban sin tapujos de que la revelación de Felipe González Traerá consecuencias. "Si es cierto el relato de González, tendrá que haber consecuencias", ha afirmado Ximo Puig.

La fractura entre la dirección y los críticos está muy abierta. "No entiendo para nada el debate de la fecha del Congreso y me siento personalmente engañado por Pedro Sánchez", ha subrayado Emiliano García-Page.

Reconocen que el sábado votaran no, y se refieren a la gestora, aunque como última opción. Unas maniobras recibidas con nerviosismo en el entorno de Sánchez, que ven detrás la mano de Susana Díaz. "Todo indica que Susana Díaz lleva un tiempo organizando todo esto", afirma César Luena.

Piden que la guerra no siga y se aplace hasta el sábado en un comité en el que unos y otros dicen tener los votos suficientes para ganar la batalla.