Ha confesado ante el juez haber recibido sobornos a cambio de licencias ilegales, pero ante las cámaras, José Francisco Reyes no ha querido hablar.

Es el principal acusado en el caso Yate, la trama urbanística en Lanzarote que benefició, según él, al hotelero amigo del exiministro Soria. Reyes reconoce haber recibido 60.000 euros por la construcción de este puerto deportivo, cuyo mayor accionista es Enrique Martinón, el dueño del hotel de Punta Cana que invitó a Soria a pasar las vacaciones en sus lujosas instalaciones el año pasado.

La trama investiga la concesión de 13.000 licencias a viviendas y 20 a hoteles, entre ellos uno propiedad de Martinón y en el que el exministro se alojó en varias ocasiones.

Unas irregularidades que según sus denunciantes han quedado acreditadas en el juicio. "Es una red mafiosa cuyo objetivo era ser urbanismo de maletín", explica Carlos Espino, exsecretario general del PSOE en Lanzarote. Francisco Reyes ha aceptado los seis años de cárcel que pedía la Fiscalía para él.