El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha hecho este jueves un llamamiento a la "desobediencia civil" si la sentencia del "procés" no es absolutoria y ha precisado que será una respuesta pacífica en la que los trabajadores "tienen todo el derecho a convocar una huelga general".

En su primera intervención pública en Madrid, Torra ha insistido durante un desayuno informativo que "si la sentencia no es absolutoria, no la aceptaremos y actuaremos en consecuencia y todos los derechos que nos sean negados los volveremos a ejercer. Lo volveremos a hacer, más allá de multas, inhabilitaciones o amenazas".

Aunque no ha querido detallar en qué se traducirá esa desobediencia civil, Torra se ha mostrado convencido de que la sociedad catalana sabrá "dar una respuesta en profundidad" por lo que si es condenatoria "lo último que haremos será abocarnos a unas elecciones", convocatoria que ha dado por descartada.

Durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, Torra ha hablado de "una nueva etapa" en la que se "jugará activamente" porque "llegarán más juicios" y, en definitiva, se dará una respuesta "de país". "O nos plantamos y abrimos una nueva etapa de fortalecer las instituciones y tener un horizonte claro para el ejercicio de la autodeterminación o es muy complicado", ha dicho.

El presidente catalán no ha querido precisar más sobre lo que hará la Generalitat el día después de que se conozca la sentencia del "procés" pero ha dejado claro que será una reacción "crítica y exigente, de desobediencia civil y no violenta, y eso es lo que nos encontraremos encima de la mesa". Y ha explicado que el 11 de septiembre, con la Diada, ya habrá un anticipo con "una gran "movilización" en Barcelona.