La sombra del toque de queda pende sobre toda España. Después de que Madrid pusiera sobre la mesa la posibilidad de solicitar esta medida al Gobierno, varias representantes autonómicos se pronunciaron en la misma línea y solicitaron al Ejecutivo un criterio común para las 17 regiones españolas.

La Comunidad de Madrid planteó ayer la posibilidad de solicitar un toque de queda a partir de las 00:00 horas en toda la región a partir del próximo sábado. "Es una medida que se está estudiando, aunque esté en fase embrionaria", apuntan desde el Gobierno de Ayuso, asegurando que es el modo de "no dañar la hostelería e impedir los botellones".

Para implantar esta medida es necesario prorrogar el estado de alarma que se declaró el pasado 9 de octubre. Algo en lo que insistió Salvador Illa en una comparecencia posterior al Consejo de Ministros: "Se ha planteado el toque de queda. Si vamos por aquí, necesitamos el estado de alarma y necesito saber quién estaría dispuesto a apoyarlo".

Horas más tarde, tras la reunión del grupo COVID-19, el Ejecutivo de Díaz Ayuso dejó de hablar de toque de queda para apuntar a la "restricción de actividad nocturna". Según fuentes de la Consejería de Sanidad a laSexta, el documento del Ministerio sobre los niveles de alerta sigue trabajándose y se presentará este jueves como una recomendación a las autonomías.

Este mismo jueves se celebrará el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. En esta reunión ministerio de Sanidad y comunidades autónomas debatirán la propuesta y, en principio, tomarán una decisión al respecto.

En la Comunitat Valenciana, sobre la mesa

La Comunitat Valenciana, por su parte, también se ha planteado pedir el toque de queda en su ámbito territorial ante la evolución de casos de coronavirus. Así lo plantearon Ximo Puig y su consellera de Sanidad, Ana Barceló, en una reunión celebrada este martes por la tarde en Valencia.

En este sentido, Barceló ha advertido de que "con la llegada del frío es probable que la situación empeore", insistiendo en que "ahora, más que nunca, no podemos relajarnos y todas y todos debemos colaborar en esta lucha contra la pandemia".

Galicia y Murcia piden coordinación ante esta medida

Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, considera que el toque de queda "sería razonable" en algunas zonas si implica el cierre de la hostelería. Si bien, cree que es necesaria la unanimidad de todas las comunidades. "Faltan pautas para abordar esa cuestión. Si no hay criterios comunes, habrá confusión", ha señalado al respecto.

En la misma línea se ha pronunciado Fernando López Miras, el presidente de Murcia, pidiendo un criterio único para toda España. El dirigente 'popular' apunta que "el toque de queda supone una mayor limitación de derechos fundamentales y debe tomarse a nivel nacional, con acuerdo y consenso entre todas las comunidades autónomas".

Además, López Miras ha señalado que la posición de su Gobierno "va a ser la misma que desde el inicio de la pandemia, que es seguir el criterio de científicos, epidemiólogos y sanitarios de Salud Pública". "Estamos ante un virus letal", ha dicho, "que está afectando al mundo entero y no puede haber 17 respuestas diferentes".

Castilla-La Mancha pide no "marear" a la población

Unanimidad. Es lo que ha pedido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para pactar medidas homogéneas en todas las comunidades autónomas y que "no nos hagan pensar al país que unos están peor a costa de otros".

"Se impone una decisión que no será ni queremos que sea el confinamiento integral, pero que tiene que ser una solución nacional con un mensaje nacional y que haga que realmente las decisiones tengan eficacia porque se aplican al conjunto y no por trozos, que siempre son más discutibles", señaló el dirigente socialista la presentación del Plan de Traslado del Hospital Universitario de Toledo.

A su juicio, se están aplicando restricciones diferentes en "un sitio y otro" y "vamos a terminar todos mareados sin saber a qué hora se puede estar en Burgos, a qué hora se puede estar en Valencia o si podemos o no en Talavera de la Reina".

Cataluña descartó la medida

El president interino del Govern, Pere Aragonès, manifestó el pasado domingo que no descartaba el toque de queda en Cataluña. Sin embargo, ha puntualizado que por el momento no es una medida que esté puesta sobre la mesa.

"Ahora mismo no está encima de la mesa un toque de queda. Nos estamos centrando en el cumplimiento de la normativa aprobada. Lo que se tiene que hacer es reforzar ese cumplimiento. Se pondrán multas por algunas actuaciones de este fin de semana", ha indicado en una entrevista en 'Cadena Ser'.

Al respecto, la portavoz de Junts per Catalunya, Laura Borràs, afirmó que no le correspondía manifestarse sobre las necesidades de la Comunidad de Madrid para hacer esta solicitud, aunque recordó que el toque de queda es una medida que ya se aplica otros países.

Aragón habla de "connotaciones bélicas"

Tras anunciar el confinamiento perimetral de las ciudades de Huesca, Zaragoza y Teruel, el presidente de Aragón se ha pronunciado sobre la posibilidad de aplicar el toque de queda en el país. Javier Lambán ha reconocido que "el término le estremece por sus connotaciones bélicas" y ha optado por mostrarse cauto respecto a su aplicación: "Es una cuestión que debe plantear el Gobierno de España".

La Rioja espera al Consejo Interterritorial

Concha Andreu, presidenta de La Rioja, ha reconocido que el toque de queda no está entre las medidas que contempla para su comunidad, pero sí ha dejado en el aire la posibilidad de aplicarlo tras el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

"Mañana se analizará en la interterritorial. Podríamos aplicarlos si el Gobierno articula su figura legal", ha dicho en rueda de prensa tras anunciar el confinamiento perimetral de toda la región al completo.

Canarias pedirá quedarse fuera

Canarias, por su parte, ha asegurado que si se decide establecer el toque de queda para todo el país, pedirá quedar excluida de esa medida en base a su evolución favorable de la pandemia en estos momentos.