España ha enviado un tercer avión a Dubái para colaborar en las labores de repatriación de los españoles que se encuentran en Afganistán, así como los colaboradores locales que ha tenido el Ejecutivo en los últimos años.

Así lo ha anunciado Pedro Sánchez en un mensaje en el que ha destacado que se trata de una "aeronave medicalizada de las Fuerzas Armadas" que ha salido desde Madrid y ya se dirige hacia Emiratos Árabes Unidos, donde se ha establecido la base de operaciones.

Asimismo, el presidente del Gobierno ha explicado que el primer avión que partió desde Zaragoza ya se encuentra camino a Kabul, la capital afgana, desde donde comenzarán las evacuaciones.

 

El Ejecutivo tiene por objetivo sacar del país a todo el personal que trabaja en la embajada, los civiles españoles y los intérpretes afganos que han colaborado con el Gobierno en los últimos años.

En este sentido, Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, ha indicado que la primera "responsabilidad es identificar y trasladar a personas que han trabajado con nosotros", con los que hay "un deber y una responsabilidad". Si bien, ha dicho, esto "no excluye" que se puedan "abrir las puertas" a toda la gente "que esté en riesgo".

Respecto a la situación del aeropuerto, del que en los últimos días se ha apoderado el caos, Borrell ha destacado en una entrevista en 'RNE' que "el problema es el control de la funcionalidad" del aeródromo, donde "una muchedumbre dificulta las operaciones". "Esperemos que la situación pueda ser controlada y que los aviones puedan salir", ha apostillado al respecto.

El que fuera ministro de Exteriores también ha llamado "a evitar una crisis humanitaria" y "a trabajar conjuntamente con los países de tránsito" porque es probable que muchos afganos quieran salir del país tras la toma del poder por parte de los talibanes. Ya este martes anunció que nuestro país se ha comprometido a a acoger a los refugiados antes de su reparto en los países de Europa.