Respuesta contundente del independentismo ante una sentencia que tachan de "vergonzosa" y "vengativa". Tras conocerse la decisión del Supremo, que condena a los líderes del procés a penas de entre 9 y 13 años de cárcel, el secesionismo salió a las calles de Cataluña.

Las movilizaciones dejaron más de 130 heridos, entre ellos una persona que sufrió una grave lesión ocular. La tensión acumulado también dejó enfrentamientos entre manifestantes y ciudadanos no independentistas. Es el caso de Tarragona, donde una mujer fue brutalmente agredida tras irrumpir en la manifestación con una bandera de España.

El aeropuerto de El Prat y la Via Laietana de Barcelona, frente a la Jefatura Superior de Policía, se convirtieron en el epicentro de las protestas. Además, y debido a la quema de objetos por parte de los manifestantes, el AVE circulará este martes en Girona por una sola vía por daños en la infraestructura.

Las movilizaciones comenzaron cuando la plataforma 'Tsunami Democràtic' llamó a los catalanes a acudir "de inmediato y por todas las vías posibles" a la terminal T1 para paralizar la actividad del aeropuerto.

El aeropuerto de El Prat y la Via Laietana de Barcelona, el epicentro de las protestas

A pie, por carretera, en metro y tren, los manifestantes se dirigieron a la terminal y bloquearon los accesos. Acciones de protesta obligaron a cancelar 110 vuelos, del total de 1.066 operaciones programadas en el aeropuerto, según Aena.

Las retenciones en las carreteras y los cortes intermitentes en el transporte público hizo que algunos viajeros, incluido el jugador del Barcelona Ivan Rakitic, se bajaran de sus vehículos y cubrieran a pie los últimos metros a la terminal arrastrando sus maletas para no perder sus vuelos.

Los manifestantes lanzaron extintores y objetos contra los agentes, que cargaron contra ellos

Allí, en el Prat, se vivieron momentos de tensión, después de que los manifestantes lanzaran extintores, carros portamaletas, palés de madera y otros objetos contra los agentes que protegían la instalación.

Finalmente, los antidisturbios acabaron cargando contra los manifestantes en el aparcamiento y el exterior de la Terminal 1. No obstante, centenares de personas han pasado la noche en el aeropuerto durmiendo en sillas o incluso en el suelo de la terminal, donde se han abierto varias salas destinadas a los trabajadores para que los pasajeros puedan descansar.

Mientras, en la plaza de Sant Jaume de Barcelona, unas 6.000 personas se movilizaron en contra de la sentencia, una concentración a la que acudieron el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el del Parlament, Roger Torrent.

Tras esa concentración, un gran número de personas se desplazó a pie hasta la comisaría de Policía en la Via Laietana, donde los agentes volvieron a cargar para dispersar a los manifestantes, que tiraron vallas y lanzaron objetos a los agentes.

La plataforma 'Tsunami Democràtic' aseguró que las movilizaciones lograron "los objetivos marcados" y anunciaron que para hoy martes anunciarán, a través de sus redes sociales y su app móvil, "un nuevo reto" para movilizar de nuevo a miles de personas en Cataluña.