El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha advertido de que no acuden a las elecciones del 28 de abril "para ser el bastón de nadie, ni una muleta inútil y despreciada, ni la llave de nadie", sino para ganar, después de ver que sus socios en Andalucía (PP y Cs) "no lo están haciendo bien".

"Es importante decirlo porque nos sentimos llenos de dignidad por lo que hemos conseguido hacer en Andalucía siendo la tercera fuerza de la alternativa al socialismo corrupto y al comunismo chavista, pero no nos podemos resignar porque hemos visto que aquellos a los que hemos apoyado no se atreven a cambiar las cosas de verdad", ha subrayado Abascal en su intervención en la Asamblea General de Vox.

Por su parte, Ortega Smith ha pedido no olvidar "jamás" las enseñanzas del pasado "pase lo que pase" el 28 de abril y en los comicios de mayo, cuando "cientos, miles de cargos públicos" de Vox estén en las asambleas regionales, los ayuntamientos, el Parlamento Europeo y las Cortes.

La asamblea general ordinaria ha aprobado por un 93,35% de votos a favor la reforma de los estatutos, por la que se eliminan las primarias para elegir a los candidatos autonómicos y municipales y se atribuye al Comité Ejecutivo Nacional la aprobación definitiva de las listas que propongan los comités provinciales, que aumentan su capacidad de decisión.

Esta reforma ha creado una "polémica artificial" en los medios de comunicación, según Abascal, quien ha precisado que Vox quiere protegerse de los "infiltrados que llegan hasta la sala de máquinas del partido para boicotear el proyecto" y de los "arribistas".