Sanidad eleva a 63 las muertes por COVID-19 en los últimos siete días (mientras que ayer eran 34). Aunque ha aumentado notablemente la cifra semanal de fallecidos, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, en las últimas 24 horas se ha registrado una única víctima mortal por el COVID-19. En total, desde el inicio de la epidemia en España, el virus se ha cobrado la vida de 27.128 personas.

Desde el Ministerio indican que este desfase en las cifras se debe a que se han incorporado datos de fallecimientos registrados en días anteriores, que corresponden a Castilla y León (suma 28 en la última semana) y Asturias (que pasa de tener 2 a sumar 9 en los últimos siete días). Y es que, como ya apuntaba ayer Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), en la rueda de prensa diaria, los datos sobre decesos había que tomarlos "con precaución", porque una comunidad autónoma tenía "problemas" para registrar los datos. Hoy ha querido señalar que el "incremento de hoy se debe al esfuerzo de actualización de Castilla y León".

En los dos últimos días —1 y 2 de junio—, los datos sobre el COVID-19 alcanzaban cifras históricas al no contabilizar ningún fallecido tras más de tres meses registrando muertes por la enfermedad en nuestro país. Esta tendencia de no registrar muertes por coronavirus cambia hoy, con un nuevo fallecido.

Por otro lado, los contagios han sufrido un repunte: si ayer la cifra de contagiados en el último día era de 137, hoy ascienden a 219 las personas contagiadas, y confirmadas por PCR, en las últimas 24 horas.

La Comunidad de Madrid, con 112 nuevos casos diagnosticados en el último día, continúa siendo la más afectada. Le sigueCataluña con 38, Aragón con 20 nuevos casos, 13 en la Comunidad Valenciana y 10 en Andalucía. Teniendo en cuenta estos datos, desde la llegada del virus a nuestro país, en total 240.326 personas han sufrido la enfermedad.

Así han cambiado los sistemas de vigilancia

En rueda de prensa, Fernando Simón ha dedicado tiempo ha explicar cómo han cambiado los sistemas de vigilancia de la pandemia, desde el inicio de esta hasta ahora. Un cambio que explicaría por qué al principio era posible contabilizar menos casos de los que ahora se registran.

"Al principio, los sistemas de vigilancia tienen que adaptarse a un patógeno nuevo del cual no hay mecanismos diagnósticos. Sólo se pudo registrar los casos graves o muy graves que acaban falleciendo.", ha reconocido el experto.

A medida que pasa el tiempo, tal y como explica Simón, "detectamos más y somos capaces de acceder a una gran parte de cuadros moderados y leves". Todo esto afecta a cómo evoluciona la letalidad en función de los datos a los que tengamos acceso", ha apuntado.

Así, el director de CCAES, ha confesado que les habría "gustado detectar desde el principio todo", pero eso, dice, "era casi imposible".

Los datos de mortalidad del INE se corresponden

Fernando Simón ha explicado que las cifras del aumento de mortalidad publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y las del Sistema de Vigilancia de la mortalidad diaria, disponible en el Instituto Carlos III, se corresponden.

"Sabemos que tenemos alrededor de 28.000 fallecidos, lo sabremos cuando las comunidades autónomas terminen de actualizar las bases de datos, que suponen un 60% del total de exceso de fallecidos detectado por el INE", ha indicado.