Ha llegado al Palacio de Justicia de Córdoba con su habitual humor a pesar de que se enfrenta a una pena de 44 años por 11 delitos contra la Hacienda Pública; un fraude de casi 60 millones de euros. A pesar de ello 'Sandokán' estaba tranquilo: "Estoy fenomenal".

La misma actitud que ha mantenido en otros paseíllos y ya se ha convertido en el mayor deudor de Córdoba. Su caso más sonado fue el caso Malaya, por el que le condenaron a seis meses de prisión que evitó pagando una multa.

Pero el "gladiador" también cayó alguna vez: "Lo único que hemos hecho es trabajar y hacer el bien a todos los que lo han necesitado". Aunque tardaba poco en levantarse: "Pero que dimitir ni dimitir, dimite tú".

A pesar de estar imputado quiso ser alcalde y se quedó en concejal, también dando la nota. Rafael Gómez ha dejado su huella urbanística en la Costa del Sol, incluso su cara en alguna estatua. Se ganó la popularidad con la 'marabunta', como él llamaba a la gente que le apoyaba.

Este lunes ha pasado de nuevo ante el juez y ha alegado no saber ni leer ni escribir y que sólo firmaba lo que le ponían delante.