El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje de apoyo a Marruecos tras el multitudinario salto a la valla de Melilla que más de 400 migrantes ha protagonizado este viernes y que se ha saldado con la muerte de cinco de ellos en tierras marroquíes.

"Tenemos que ser conscientes de que Marruecos también sufre un problema de presión migratoria", ha reconocido Sánchez, indicando que estas personas provienen de otros países del resto de África, "en particular de una zona altamente inestable".

Sobre la actuación de la policía de Marruecos, Sánchez ha defendido que "se han empeñado a fondo en tratar de evitar este asalto violento a la valla" en Melilla.

Y en la misma línea, ha reconocido el trabajo del Gobierno marroquí en coordinación con España para "tratar de frenar un asalto violento que pone en cuestión nuestra integridad territorial".

Más de 500 subsaharianos entran en Melilla en el primer salto a la valla desde el giro de Sánchez con Marruecos

Este ha sido el primer salto a la valla que se produce después de la nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos. En los últimos días, en las inmediaciones de la frontera por el lado marroquí, ya se habían producido enfrentamientos entre migrantes que intentaban acercarse a Melilla y agentes de diferentes cuerpos de seguridad de Marruecos.

Además de las cinco personas que han fallecido a consecuencia de una estampida, según informan fuentes locales de la provincia de Nador, también se han producido 76 heridos entre los migrantes, 13 de ellos graves. Por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes, 140 agentes han resultado heridos, cinco de ellos de gravedad.