El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado este miércoles al PP en la última sesión de control al Ejecutivo antes del receso estival de no arrimar el hombro en las negociaciones del fondo de recuperación económica aprobado en la madrugada de este martes.

Sánchez, que a su llegada a la sesión de control ha sido recibido por un largo aplauso de los diputados de los grupos parlamentarios del Gobierno de la coalición, ha asegurado durante su intervención que la aportación del líder de los populares españoles "a ese gran logro colectivo" ha sido "inexistente" y le ha afeado sus intervenciones durante los últimos días: "He escuchado sus declaraciones estos días, ninguna en absoluto para arrimar el hombro. El trabajo y las negociaciones han sido extenuantes y el resultado extraordinario. Su aportación a ese gran logro colectivo ha sido inexistente", ha señalado.

Casado había registrado una pregunta genérica: ¿Cómo valora la situación por la que están atravesando los españoles? Ante lo que Sánchez ha recordado que su situación es consecuencia de "una pandemia inédita" que, ha dicho, han afrontado con paciencia y disciplina social y ha asegurado que el virus se ha contenido gracias a su esfuerzo y a la mayoría parlamentaria con la que han "compensado la irresponsabilidad de su grupo y de la ultraderecha" para aprobar los sucesivos estados de alarma.

Ante estas palabras, el líder del PP, ha pedido humildad a Sánchez y le ha acusado de ser un "convidado de piedra" durante las negociaciones en las que, ha dicho, mientras hacía gala del "curioso método de la escucha activa, tres mujeres: Von der Layen, Merkel y Lagarde defendían los intereses de España".

"Programa de rescate en toda regla"

En este sentido, le ha criticado que acudió el mes pasado al Congreso el mes pasado "presumiendo de que traería a España un acuerdo de un billón y medio de fondos sin condiciones" y, ha continuado, "ha regresado con un programa de rescate en toda regla y un tercio de la piel del oso y encima se monta un pasillo de aplausos".

Aún así, Casado ha considerado que es un buen acuerdo porque es "una enmienda a la totalidad a sus acuerdos" con Podemos y le ha avisado que tendrá que elegir entre cumplir con Europa o con sus socios en el Gobierno.

En clave nacional, Casado ha defendido que su partido lleva semanas pidiendo que el Gobierno ponga en marcha un plan nacional para coordinar y no tener que recurrir al estado de alarma y ha anunciado que su formación votará a favor en dos de los tres bloques de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica: Sanidad y Unión Europea, aunque al avanzarlo se ha confundido y ha dicho justicia en lugar de Unión Europea.

"Han sido cinco días de trabajo extenuantes y su aportación a este gran logro colectivo ha sido del 0%

Pedro Sánchez

La intervención de Casado ha sido contestada con ironía por parte del presidente del Gobierno, que al retomar la palabra ha asegurado que "están Adenauer, Schuman y Monnet como padres de la Unión Europea y, desde ayer, Pablo Casado", pero ha continuado invitando a "reflexionar y abandonar la bronca" para tender puentes y lograr acuerdos en el próximo periodo de sesiones y ha finalizado reconociendo que el acuerdo firmado el martes es un 95% satisfactorio para España y 100% satisfactorio para la UE: "Han sido cinco días de trabajo extenuantes y su aportación a este gran logro colectivo ha sido del 0%, hágaselo mirar, señoría", ha insistido.

Iglesias, al PP: "Son el partido holandés"

En Pleno, al que han asistido la mitad de los diputados de cada grupo parlamentario como parte de las medidas sociales para contener el coronavirus, han jugado un papel protagonista -más del habitual- los aplausos entre las bancadas, sobre todo en el cara a cara entre el Vicepresidente Segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias y el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea.

García Egea, que ha preguntado a Iglesias si hace autocrítica por su labor en el Gobierno y le ha acusado de "haber robado" la tarjeta de móvil de su exasesora, Dina Bousselham, y de ser "un fraude" que llegó para "regenerar política y ha acabado siendo el emperador de las cloacas", ha comenzado contestando retrospectivamente a Sánchez poniendo de manifiesto que tanto Shuman como Monnet y Adenauer pertenecieron a la familia europea del PP.

Una interpelación que Iglesias ha contestado tirando de sarcasmo: "Anímese, señor Teodoro, que le veo hoy más apagado y anime a su bancada que no le ha dedicado aplauso", ha dicho al tiempo que ha reconocido que la crisis del coronavirus "está suponiendo una cura de humildad para todos, para este Gobierno también, hay cosas que no hemos conseguido y con las que tengo que ser crítico".

Igualmente, ha asegurado que en el PP "están frustrados" y que "a pesar de sus banderas, son conocidos en España como el partido holandés" y ha destacado que durante este tiempo ha visto "una oportunidad para hacer caer al Gobierno", pero, ha dicho, Pablo Casado, "nunca será presidente del Gobierno".

Por su parte, García Egea ha recriminado la gestión de la pandemia por parte del Ejecutivo y ha sacado a colación el 'caso Dina': "En Europa no hay un vicepresidente que haya robado una tarjeta y al que se investigue".

Otro de los asuntos de la mañana ha sido el presunto espionaje a políticos como el presidente del Parlament, Roger Torrent, por el que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha preguntado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha negado que el Gobierno espíe "opiniones políticas".