El presidente del Gobierno ha acusado a la dirección nacional del PP de estar "mirando para otro lado" con respecto a los casos de las comisiones en los contratos de mascarillas en el Ayuntamiento y en la Comunidad de Madrid y ha exigido una respuesta a los líderes populares. Lo ha hecho este lunes en una entrevista en Espejo Público, tras ser preguntado por una posible rebaja generalizada de impuestos, tal y como viene reclamando en las últimas semanas el Partido Popular.

En ese sentido, Pedro Sánchez ha considerado que esa propuesta "no es creíble" y que una bajada generalizada de impuestos "no es un proyecto de país".

Pero Sánchez ha querido aprovechar la cuestión para atacar al PP madrileño, que en este momento se encuentra salpicado indirectamente por los casos de las comisiones de seis millones de euros que se llevaron Luis Medina y Alberto Luceño en un contrato con el Ayuntamiento de Madrid por servir de intermediarios en la compra de mascarillas y test de antígenos, y por el de la comisión que se atribuyó igualmente el hermano de Isabel Díaz Ayuso en otro contrato con la Comunidad de Madrid, ambos en el peor momento de la pandemia.

"Aún no he escuchado al PP nacional decir nada de lo que está pasando en Madrid ni de Ayuso ni de Almeida", ha dicho el presidente. Así, Sánchez ha querido "hacer una apelación a la dirección del Partido Popular nacional, de que algo tendrán que decir y hacer", para luego afirmar que "el impuesto más caro que pagan los ciudadanos es el de la corrupción".

También ha criticado Sánchez que el alcalde madrileño, José Luis Martínez Almeida, haya cuestionado al abogado que quiere llevarle a los tribunales por no haber denunciado el caso cuando se conoció, algo que considera que no es "de recibo" y que le recuerda "a cuando salió la Gürtel y decían esto 'es contra el PP'". Preguntado por Susanna Griso, ha asegurado que, de conocerse algún caso similar en el Gobierno, actuarían "con la mayor de las contundencias".

Ya antes, en la entrevista, había hecho referencia a ese asunto aludiendo a que el PP tiene "tres problemas no resueltos", en el que ha incluido la corrupción, su relación con la ultraderecha, y sus supuestas contradicciones en torno a las rebajas de impuestos.

De hecho, ha insistido en un par de ocasiones en esos cambios de discurso: "El PP cuando está en la oposición dice que va a bajar los impuestos y cuando llega al Gobierno lo que hace es aplicar amnistías fiscales" en referencia a la del exministro Cristóbal Montoro de 2012, y "subir hasta 50 impuestos a la clase media trabajadora".

"Los que hablan de bajar impuestos lo que están anunciando son recortes como hicieron en la anterior crisis financiera", ha rematado el presidente, que ha querido insistir en que el Gobierno sí está tomando medidas fiscales para rebajar la presión sobre los sectores más afectados en el contexto de crisis internacional auspiciado por la invasión rusa en Ucrania.