Pedro Sánchez, Nadia Calviño y Yolanda Díaz se han reencontrado públicamente tras la polémica que ha estallado en el Gobierno de coalición por la gestión de la reforma laboral. El presidente del Gobierno ha aprovechado la ocasión para defender que su Ejecutivo "cumple con sus compromisos".

Estas declaraciones se han producido en la cumbre hispanoportuguesa, que se celebra en Trujillo (Cáceres) con el primer ministro luso, en la que además de Sánchez ha participado buena parte del Gobierno.

Se trata entonces del primer encuentro público desde que los socios de Gobierno pusieran sobre la mesa sus diferencias en cuanto a la derogación de la reforma laboral. Dejando a un lado la controversia, Sánchez ha destacado que "este Gobierno cumple con sus compromisos", haciendo referencia a otros acuerdos alcanzados con sus socios en el transcurso de estos meses, como el Salario Mínimo, la Ley de Eutanasia, la le de Educación o los ERTE.

Precisamente, este miércoles alcanzaron un acuerdo para coordinar las reuniones con los agentes sociales. Las primeras reuniones con la mesa de diálogo social estarán encabezadas por la Secretaría de Estado de Empleo, pero en ellas también participará la Vicepresidencia económica, así como el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En caso de que se traten temas que afecten a otras carteras, podrán acudir representantes de las afectadas.

Además, en una entrevista en 'Al Rojo Vivo', Calviño ha subrayado este jueves que no hay diferencias en cuanto a la reforma laboral porque hay una hoja de ruta acordada que se hará con objetivos claros, como reducir la temporalidad y la precariedad.

La vista puesta en los Presupuestos

Más allá de los conflictos internos, el Gobierno mira ahora a los Presupuestos, a horas de que se cierre el plazo para presentar las enmiendas a la totalidad.

Todavía hay formaciones como Esquerra y PNV que no han revelado sus cartas. Pero desde el Ejecutivo no entienden que se vincule aceptar los Presupuestos con ciertas exigencias.

Así lo ha expresado la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha destacado que no concibe que "en unos Presupuestos se puedan hacer planteamientos partidistas". Le sorprende a la ministra que se vincule, por ejemplo, el apoyo a la cuota de catalán en las plataformas digitales.

Antonio Costa, en la cuerda floja

Esta cita también está marcada por el momento tan delicado que atraviesa Antonio Costa, el primer ministro portugués, tras ver tumbados los presupuestos que ha presentado. Algo que podría precipitar las elecciones generales, que deberían celebrarse en 2023.

El primer ministro ha dejado claro que no prevé dimitir independientemente de lo que ocurra, lo que le obligaría a gobernar con un presupuesto limitado, si bien también cabe la posibilidad de que el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, opte por disolver el Parlamento, si considera que no se dan las circunstancias para gobernar, y llevar al país a elecciones anticipadas.

En todo caso, según señalan fuentes de Moncloa, nada de todo esto afectará a la celebración de la cumbre, durante la que se producirá la firma de hasta nueve documentos, con el Tratado de Amistad y Cooperación como el más relevante.

Dicho documento no deroga el actualmente existente, firmado el 22 de noviembre de 1977 entre el entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y el primer ministro luso, Mario Soares, sino que lo que busca, según explica el Gobierno, es adaptarlo a la nueva realidad de la relación, cuatro décadas después.

La decisión de actualizarlo la tomaron Sánchez y Costa en la anterior cumbre, celebrada en la ciudad lusa de Guarda en octubre de 2020, y con ello se busca incluir aspectos de la relación bilateral que no estaban en el anterior tratado, como la colaboración en el seno de la UE, de la que los dos países son ahora miembro, o temas como pueden ser la igualdad de género o el terrorismo internacional.

Además de la tradicional declaración conjunta que suele adoptarse al término de las cumbres bilaterales, también se adoptará un plan de acción que recoge los proyectos conjuntos que los dos gobiernos pretenden llevar a cabo en el marco de sus respectivos planes de recuperación con fondos europeos.

Otro de los documentos destacados que saldrá de esta cita será el estatuto del trabajador transfronterizo que suscribirán Yolanda Díaz y su homóloga portuguesa y en cuya redacción también ha participado el Ministerio de Inclusión. Este estatuto se enmarca en la Estrategia de Desarrollo Transfronterizo acordada en la cumbre de Guarda y pone de la manifiesto la voluntad de ambos países de seguir trabajando en este ámbito.

Por su parte, Calviño firmará con su contraparte portuguesa un memorándum de entendimiento para una agenda en el ámbito digital, mientras que el ministro de Cultura firmará otro en materia de archivos, en el que también interviene el Ministerio de Presidencia porque afecta a memoria democrática.