El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha anunciado este viernes que ha finalizado formalmente la ronda de consultas que ha mantenido con todos los grupos de la cámara sin que ninguno de ellos le haya propuesto un candidato a la presidencia de la Generalitat tras la inhabilitación de Quim Torra.

El presidente del Parlament ha explicado que este jueves finalizó el período de diez días que estipula la Ley de Presidencia de la Generalitat para celebrar una ronda de consultas con los diversos grupos, y que se inició al día siguiente de la publicación en el DOGC del decreto de sustitución de Torra.

Torrent ha explicado que en la ronda de contactos ha "constatado la imposibilidad de celebrar un pleno de investidura" ya que ningún grupo le ha propuesto un candidato a la presidencia de la Generalitat.

En consecuencia, ha indicado, el día 21 comunicará a la cámara esta circunstancia, justo antes de iniciarse la sesión de control del pleno ordinario que ya está previsto, y el mismo día se publicará una resolución al respecto en el Boletín Oficial del Parlament de Catalunya (BOPC).

Según Torrent, a partir del día siguiente de esta publicación se abrirá el período de dos meses que estipula la misma ley y, una vez finalizado el mismo y si no se ha producido un debate de investidura con éxito, se publicará automáticamente la disolución del Parlament y la convocatoria de las elecciones para el 14 de febrero.

El presidente de la cámara legislativa catalana ha reconocido que se trata de una situación inédita, ya que no había ocurrido antes que, como consecuencia de la inhabilitación de un presidente, se entrara en un período de interinidad.

Torrent ha explicado, no obstante, que durante los siguientes dos meses habrá "actividad parlamentaria" normal, aunque con las restricciones y medidas de seguridad que establecen las autoridades sanitarias para prevenir la propagación del coronavirus de la COVID-19.

Únicamente en el caso, que ahora mismo parece improbable, de que algún grupo le propusiera un candidato a la presidencia, Torrent abriría otra ronda de consultas, ha señalado el propio presidente.

Sobre la posibilidad de que la segunda oleada de la pandemia pueda interferir en el período electoral y las elecciones, el presidente del Parlament ha afirmado que habrá que compatibilizar el derecho al voto de los ciudadanos con el de la seguridad sanitaria.

En todo caso, ha puntualizado, una vez disuelto el Parlament corresponderá al Govern "ponderar" durante los 54 días siguientes ambos derechos, el del voto de los ciudadanos y el de la seguridad sanitaria.

Mientras no llegue el momento de disolver la cámara, ésta seguirá llevando a cabo los plenos ordinarios que ya están previstos hasta finalizar el período de sesiones a mediados de diciembre, ha explicado Torrent, y tras la disolución, se pondrá en marcha la Diputación Permanente, la cual puede reunirse para convalidar decretos del Govern.