El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han participado en el tradicional despacho veraniego en el Palacio de Marivent de Mallorca. Este ha sido su primer encuentro oficial tras conocerse la decisión de Juan Carlos I de abandonar España, y teniendo en cuenta que aún sigue en paradero desconocido.

Preguntado tras la reunión por si tiene información sobre dónde se encuentra el rey emérito, Sánchez no se ha salido del argumento empleado ya en anteriores ocasiones y ha vuelto a rehuir el asunto: "Las conversaciones que tengo con el jefe del Estado permanecen en la confidencialidad debida", ha recalcado.

"Somos de instituciones distintas y, por tanto, las cuestiones vinculadas al asunto tiene que ser la Casa Real o el propio afectado quienes se pronuncien", ha añadido.

En cuanto a la imputación de Podemos en la investigación abierta por la financiación del partido, el presidente del Gobierno ha remarcado la independencia judicial y ha expresado su "máximo respeto a la independencia de los jueces".

Discrepancias en el Gobierno a cuenta del rey emérito

La polémica decisión del rey emérito también ha provocado un debate en el seno del Gobierno en torno a la forma de organización del Estado. Unidas Podemos, ha cargado contra la decisión de Juan Carlos I y ha puesto en cuestión la institución monárquica, su 'número dos' y ministra de Igualdad, Irene Montero defendía que "queda muy tocada".

Por su parte, el jefe del Ejecutivo ha lanzado un mensaje de defensa a la monarquía parlamentaria. "Lo que se juzga no son instituciones, se juzga a personas", subrayó Sánchez frente a las declaraciones de miembros de Unidas Podemos.

Las notables diferencias entre ambos socios de Gobierno se incrementaron cuando Unidas Podemos sugirió que la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, explicara en el Congreso la decisión de Juan Carlos I. Posteriormente, el diputado de la formación 'morada' Enrique Santiago dijo que era la Casa Real, más que el Ejecutivo, el que debía explicar esta marcha en las Cortes.

El pasado jueves, Sánchez envío una carta a la militancia del PSOE en la que reivindicaba la monarquía parlamentaria, si bien defendía que, ante las informaciones sobre presuntas conductas irregulares del rey Juan Carlos I, "todo responsable público debe rendir cuentas de su conducta sin excepciones".

Temas abordados en el despacho veraniego

La audiencia también sirve para repasar diversas cuestiones de actualidad y analizar la situación política y económica de España. En esta ocasión, los rebrotes de coronavirus y las consecuencias socioeconómicas que la pandemia está teniendo en el país han estado presentes con toda seguridad en la conversación entre el jefe del Estado y el presidente del Gobierno.

Sánchez ha explicado que han abordado la preocupación por la situación en la que se encuentran los trabajadores vinculados a sectores muy afectados por la pandemia. También han puesto atención sobre territorios como las islas o la zona de costa, afectados por la disminución del turismo, su principal motor económico.

El presidente del Gobierno ha destacado que, "cuanto más compleja es la situación, más importante es el normal funcionamiento de las instituciones publicas", que tienen que "ofrecer un horizonte de confianza y garantizar la estabilidad institucional para abordar los desafíos sociales por la emergencia sanitaria, social y económica".

El encuentro en sí, que se ha producido de manera puntual, sobre las 12:20 horas, ha estado también marcado por las medidas de seguridad que exige la situación de emergencia sanitaria. Ambos han posado frente al edificio con mascarilla y sin ningún saludo de manos entre ellos. No obstante, sí han saludado haciendo un gesto con la mano, y desde la distancia, a la prensa.