Poco ambiciosa es para Almeida la zona de bajas emisiones que ha arrancado en Barcelona: "Si de verdad la apuesta más ambiciosa que hace Ada Colau por la sostenibilidad es una zona de bajas emisiones mucho menos restrictiva que Madrid Central estamos, en lo que he dicho antes, que a la izquierda la gusta la política de los gestos y no la política de los hechos".

Menos restrictiva, dice el alcalde de Madrid, porque la zona de bajas emisiones madrileña afecta al 95% de la flota, frente al 15% que no puede circular por el área de bajas emisiones de Barcelona.

Esto es así porque la ciudad condal solo impide circular a los vehículos sin etiqueta ambiental, mientras que también hay restricciones a vehículos con etiquetas en el interior de la línea roja de Madrid.

Pero, ojo, porque la zona de bajas emisiones barcelonesa, la más grande de Europa, es hasta 9 veces mayor que la de la capital de España. Tienen perímetros de alrededor de 95 y 10 kilómetros respectivamente.

Particularidades aparte, Ada Colau responde a Almeida invitando a reducir emisiones: "¿Dice el alcalde de Madrid que quiere impulsar una zona de bajas emisiones más ambiciosa que la de Barcelona? Esta es una competición que vale la pena, a ver quién reduce más la contaminación".

 

Tienen que hacerlo, porque Europa persigue con multas a España por culpar de los altos niveles de contaminación de Madrid y Barcelona. Algunos planes llegaron tarde: el de Botella lo tuvo que poner en marcha Carmena y Almeida amenazó con eliminar Madrid Central. No lo hizo tras varios varapalos judiciales.