Algunas de las salidas principales de Madrid sufren retenciones y circulación lenta durante el día de ayer debido al gran despliegue de controles, que tienen como fin evitar los desplazamientos sin justificación durante esta Semana Santa por el estado de alarma.

Así, tanto a primera hora de la mañana como a primera de la tarde del pasado miércoles 8 de abril, muchos conductores se vieron sorprendidos por la gran cantidad de vehículos que circulaban pese a las restricciones de movilidad por el coronavirus.

La Dirección General de Tráfico asegura que los atascos se produjeron por los nuevos controles que han implementado con motivo de Semana Santa, no por viajes vacacionales.

"La gente no está yéndose a segundas residencias, solo que los pocos que se mueven tienen que pasar por el control y a muchos les ha pillado de regreso a casa", han asegurado desde Tráfico.

Según datos de la DGT se han dado retenciones de nivel amarillo por estrechamiento de carriles de hasta dos kilómetros.

Las vías afectadas la jornada del miércoles fueron la A-2 en dirección Zaragoza, la A-3 en sentido Valencia, la A-5 hacia Badajoz y especialmente la A-6, en Madrid y Las Rozas hacia A Coruña, saliendo de la capital. También en Barcelona el tráfico se ha ralentizado en la B-10.

Controles día y noche

Para evitar los desplazamientos a segundas residencias durante la Semana Santa, la Guardia Civil ha aumentado los controles en las carreteras.

Persisten los controles durante el día con más de 20.000 agentes patrullando y se han instalado 150 puntos fijos colocados en todo tipo de vías. Además, durante la noche tampoco será fácil librarse de estos controles, ya que la vigilancia se ha reforzado durante la Semana Santa.

El objetivo es que los movimientos sigan siendo ínfimos incluso durante las festividades. Así lo hacía saber el comisario principal de la Policía Nacional José García Molina: "No busquen excusa para salir de casa. Engañar a un policía es engañar a la población y poner en riesgo la salud de todos".