El acoso a personal sanitario y trabajadores de supermercados se está extendiendo en plena pandemia de coronavirus. De hecho, en los últimos días hemos conocido casos de médicos, enfermeras o cajeras que se han visto increpados por algunos de sus vecinos.

Este es el caso de una ginecóloga de Barcelona a la que, según recoge EFE, le escribieron el mensaje 'rata contagiosa' en su coche, en el interior del garaje de la comunidad en la que reside.

En la imagen que ilustra esta noticia se puede leer el mensaje escrito con spray negro. Un insulto que se encontró cuando se disponía a coger el vehículo del garaje comunitario para ir a trabajar al hospital.

"Me quedé en shock, no entendía nada. Subí a casa otra vez, temblando. Tengo a un vecino, en mi propia comunidad, con mucha maldad. Me gustaría que no se repitieran estos actos vandálicos", ha explicado Silvana Bonino, que ya ha denunciado lo ocurrido ante los Mossos d'Esquadra.

 

El último caso de este tipo que conocimos fue el de Miriam Armero, una trabajadora de supermercado de Cartagena (Murcia), a la que algunos de sus vecinos instaron a abandonar su vivienda durante el estado de alarma.

"Somos tus vecinos y queremos pedirte, por el bien de todos, que te busques otra vivienda mientras dura esto. Hemos visto que trabajas en un supermercado y no queremos correr más riesgos", rezaba la nota que le escribieron.

Lo mismo le pidieron a un médico de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real, al que le dejaron una nota en la puerta de casa diciéndole que pensara en sus vecinos y se marchara, que "hay lugares donde están alojando a los profesionales.

La nota de un vecino a un sanitario en Alcázar de San Juan | Twitter

Interior se ha pronunciado, asegurando que la Policía está investigando estos delitos

Al respecto, ya se han pronunciado desde las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En la comparecencia de este martes, Pilar Allúe, comisaria principal y subdirectora general de recursos humanos de la Policía Nacional, advirtió de estos delitos.

"La Policía sigue trabajando y las comisarías no están cerradas. Nuestros profesionales siguen persiguiendo criminales, entre los que se incluyen aquellos que pueden cometer delitos de odio, como pueden ser este tipo de conductas. Por supuesto que son denunciables, perseguibles y altamente reprobables por cualquier persona de bien", señaló.