A Aznar no parece hacerle demasiada gracia la campaña que plantea Rajoy. Apoyado en las encuestas, el candidato del PP ya ha tenido alguna que otra tentación de ningunear al PSOE: "Que sepan unos que otros les están mojando ya la oreja".


Y por eso le reprende su presidente de honor y mentor. Para Aznar, esa estrategia de enfrentamiento con PSOE Y Ciudadanos, solo favorece a lo que él llama el descarrilamiento: es decir, a Podemos: "Hay que abandonar de inmediato la polarización para que ganen los peores".


En el partido rehúyen el cuerpo a cuerpo como pueden, dice Levy que en el PP llevan tendiéndole la mano al PSOE desde el 20 de diciembre: "El señor Aznar hizo un llamamiento a la concordia, la misma concordia que lleva a pelando el PP desde el 20D".


Maroto también pasa de líos: "El enemigo del PP no es el PSOE ni Ciudadanos es el extremismo, el Populismo". La vicepresidenta tampoco quiere polémica: "No voy a hacer interpretaciones de interpretaciones".


Pero el expresidente fue más allá. Hay quien interpreta que con este mensaje planteaba un paso atrás de Rajoy: "Todos tenemos que hacer sacrificios personales". Un discurso que le compra Albert Rivera: "Si yo fuera un problema daría un paso atrás". Rajoy se limita a enterrar el hacha, al menos, de momento.