El Tribunal Supremo ha confirmado por unanimidad la sentencia de inhabilitación a Quim Torra por desobediencia tras no retirar los lazos amarillos y una pancarta en apoyo a los presos del procés durante la campaña electoral del 28A.

La sentencia ratifica que el dirigente independentista desobedeció de forma "contumaz y obstinada" a la Junta Electoral Central, encargada de velar por la neutralidad de los poderes públicos en las elecciones.

En este sentido, destaca que Torra es libre de hacer las manifestaciones y actos que reflejen su identidad política, pero no de desobedecer al órgano constitucional encargado de la limpieza de los procesos electorales.

Una vez conocido el pronunciamiento del Tribunal Supremo, la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña es firme y, desde hoy, se hace efectiva la inhabilitación.

Tras esta sentencia, el hasta ahora president tendrá que abandonar la Generalitat y Junts per Cat y Esquerra Republicana podrían estar cerrando una negociación para que Pere Aragonès asuma la Presidencia en funciones. Según avanza 'eldiario.es', Torra va a apartarse porque no quiere aceptar una presidencia simbólica.

Quim Torra ya dejó claro tras la vista del Supremo que no tenía intención de convocar elecciones, como solicitó ERC. "No seré yo el que en este momento tan crítico aboque a una carrera electoral irresponsable que paralizaría la administración catalana", apuntó al respecto.

Quim Torra asegura que va a apartarse del cargo porque no quiere aceptar una presidencia simbólica

Además, en su comparecencia advirtió de que seguiría trabajando para "servir a la ciudadanía y luchar contra la pandemia hasta que se haga efectiva la inhabilitación". En este sentido, destacó que si el Govern cae por su inhabilitación, el Estado será "el responsable" de castigar "a un país en medio de una pandemia".

El Tribunal Supremo ratifica la condena de un año y medio de inhabilitación y 30.000 euros de multa por un delito de desobediencia que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) le impuso. Una sentencia que, al no ser firme en ese momento, no implicó que fuese apartado de su cargo.

La sentencia será ejecutada de inmediato, independientemente de que la defensa promueva un incidente de nulidad

Torra, en un acto esta mañana, antes de conocerse la sentencia, decía en su discurso que no se resignaban a nada: "Avanzamos y somos capaces a veces con un estado en contra y muchas dificultades para tirar adelante. También aquí lo lograremos sin dejar a nadie atrás más fuertes y con muchas más perspectivas de futuro".

Desde ERC, Marta Vilalta, también se ha pronunciado y ha dicho que "inhabilitar a un presidente de la Generalitat por una pancarta es un escándalo democrático".

El Gobierno espera que Torra cumpla la resolución

Las primeras reacciones a esta sentencia han llegado por parte del Gobierno central, que asegura que respetan la decisión judicial y espera que el president de la Generalitat cumpla con la resolución.

Asimismo, recuerdan que la decisión del Tribunal Supremo tiene que ser ejecutada de inmediato, una vez que sea comunicada al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Por su parte, desde el Partido Popular celebran que la inhabilitación haya sido "posible gracias a una denuncia" de su formación "a la Junta Electoral Central". Así lo ha manifestado Pablo Casado en una entrevista en 'Onda Cero', en la que además ha indicado que esto deja claro que en España no puede existir la impunidad.

Mientras, los Comités en Defensa de la República (CDR) de Girona han convocado las primeras protestas para esta misma tarde. "El Estado represor nos vuelve a tratar como ciudadanos de segunda y pretende inhabilitar al presidente electo por haber defendido la libertad de expresión. Defendemos nuestra soberanía en las calles", han apuntado en su convocatoria.