La suspensión cautelar de la administración de la vacuna de AstraZeneca en España, al menos durante los próximos 15 días, suscita dudas sobre qué ocurrirá con las personas que tan solo han recibido la primera de las dos dosis necesarias para conseguir la inmunidad.

Lo cierto es que entre ambas dosis debe pasar un espacio de unas diez o 12 semanas. Como la vacuna de AstraZeneca ha sido la última en llegar a España, el pasado sábado 6 de marzo, han transcurrido apenas diez días desde que los pacientes recibieron la primera dosis, por lo que hay mucho margen.

En total, 1.700.500 dosis han sido entregadas a las comunidades autónomas, de las cuales se han administrado 939.534 dosis y solo 8 personas tienen la pauta completa, según los datos aportados por Sanidad en el informe de vacunación.

De todas las dosis que se han puesto, una única paciente ha sufrido trombosis venosa cerebral en nuestro país, aunque Sanidad ha informado de que ya se está recuperando.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha recalcado que esta decisión de paralizar la vacunación con AstraZeneca se toma bajo un principio de prudencia, y pide tiempo para analizar los casos. "Vamos a ser prudentes. El Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia europeo ha pedido tiempo para analizar estos eventos trombóticos poco frecuentes y que se salen del patrón. Vamos hacer que sea este organismo el que analice concienzudamente y pueda emitir una opinión al respecto", ha explicado.

Cabe recordar que en desde un primer momento se decidió que esta vacuna solo se administraría en personas de entre 18 y 55 años ante la falta de ensayos clínicos en personas de edades más avanzadas. Con ella se han vacunado, entre otros, a sanitarios que no están en primera línea y a profesionales esenciales, como bomberos, policías o al profesorado.

Prestar atención a los síntomas

Tanto María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, como Darias han pedido a las personas que hayan recibido la vacuna de AstraZeneca que estén atentas a los síntomas, unas reacciones que no son las que habitualmente surgen al recibir la vacuna, como podría ser la fiebre.

Para que la población tenga claro cuándo deben de acudir al médico, han explicado cuáles son síntomas específicos ante los que estar alerta. Estos son dolor de cabeza muy intenso que empeora al tumbarse, con vómitos, alteraciones visuales y sagrados irregulares.