El Govern Catalán no se deja presionar por la CUP. “Aunque digan lo contrario, tenemos la mayoría parlamentaria. Pero tenemos que seguir trabajando para tener esta mayoría en la calle”, explica Marta Pascal, coordinadora general del PDC.

No es momento de amenazas dicen, ni de poner condiciones. “Es la CUP la que debe decir si está entre los que suman o los que bloquean, esto no se soluciona con pactos políticos”, apunta Pascal.

En menos de dos meses Carles Puigdemont se juega su Govern y sobre la mesa, el ultimátum de la CUP: una fecha para el referéndum en los seis primeros meses del año que viene.

Una fecha que coincidiría justo con la hoja de ruta pactada por Junts Pel Sí y los anticapitalistas que sitúan el proceso de desconexión en la primavera del 2017. Pero la idea del pesident no es precisamente la de acordar tiempos antes de la cuestión de confianza. "Habrá más fechas e intentaré desgranarlas el día de la cuestión de confianza, diga lo diga el Tribunal Constitucional y el Gobierno", apunta Puigdemont.

Les pide que demuestren su lealtad al proceso antes de poner condiciones al Govern. Si Puigdemont no acepta el requisito de la CUP y da una fecha antes del 28 de septiembre, Cataluña podría enfrentarse a unas nuevas elecciones.