El expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont ha alquilado una residencia familiar en la ciudad belga de Waterloo, a 30 kilómetros al sur de Bruselas, tras más de tres meses huido de la Justicia española.

Según informa la prensa local, se trata de un inmueble de 500 metros cuadrados, seis habitaciones, tres baños, garaje para cuatro coches y una gran terraza. El jardín de la casa, además, cuenta con una superficie de 1.000 metros cuadrados, según 'L'Echo'.

Hasta ahora, el líder de Junts per Cataluña se alojaba en el Hotel Husa President Park, cerca del centro de Bruselas. Waterloo, la ciudad donde se encuentra su futura residencia, se sitúa en el sur de Bélgica, Valonia, y no en Flandes, al norte, la región de los secesionistas flamencos donde Puigdemont ha encontrado algunos apoyos.

Las mismas fuentes que citan 'L'Echo' y otros diarios que publican la información, como 'Le Soir', señalan que los otros cuatro exconsellers huidos en Bélgica también podrían mudarse a la misma ciudad.

El alquiler habría sido gestionado a través del empresario Josep Maria Matamala Alsina, amigo de Puigdemont, que habría efectuado los trámites para que dispusiese de las llaves de la casa con efecto inmediato. El alquiler es de 4.400 euros al mes, además de otros dos meses de fianza por anticipado.

Waterloo es un municipio de alto poder adquisitivo, y la mansión en la que se alojará Puigdemont no será una excepción.