El PSOE no quiere ni apoya que el líder del Partido Popular, Pablo Casado, sea citado para declarar en la comisión de investigación sobre la 'Operación Kitchen'. Una comisión que fue impulsada por PSOE y Unidas Podemos para aclarar el presunto expionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas.

De esta manera, los socialistas se desmarcan de sus socios de Gobierno, Unidas Podemos, que sí pedían la comparecencia del actual presidente del PP, Casado, junto con la del expresidente Mariano Rajoy, entre otros. Todavía está por ver si se aceptarán las peticiones de comparecencias de Rajoy y el comisario José Manuel Villarejo.

"Deberían comparecer aquéllos que tuvieran conocimiento o participaron en esa operación. Cospedal, Fernández Díaz y Mariano Rajoy que, según todos los indicios, también conocía", llegó a decir Pablo Echenique. El portavoz del Podemos en el Congreso, defendió también que la dirección actual del PP debía dar explicaciones ante la comisión: "Si hoy Pablo Casado es presidente del partido y líder de la oposición es porque fue elegido con los votos de Dolores de Cospedal (en las primarias) y ella está ahora en el centro de este ataque gravísimo a nuestro sistema democrático".

El pasado 1 de octubre, el pleno del Congreso aprobó la iniciativa de los dos socios de Gobierno para crear la comisión de investigación parlamentaria, pero desde entonces no se ha conformado esta comisión, por lo que tampoco se han puesto en marcha los trabajos.

Ya en 2017, la posible comparecencia de Villarejo en una comisión de investigación del Congreso sobre la denominada "policía patriótica" generó polémica y fue motivo de reproches de Podemos al PSOE. El partido que lidera Pablo Iglesias acusó entonces al PSOE de "bloquear" la comparecencia de Villarejo, mientras que estos defendían su negativa (en la misma línea que el PP), afirmando que "las cloacas del Estado no marcan la agenda del país".