La temporada estival se acerca y la incertidumbre provocada por la evolución de la pandemia de coronavirus preocupa, ya que imposibilita saber si podremos hacer uso de las piscinas y en qué fecha y bajo qué condiciones reabrirán las playas al baño, algo previsto en principio en la fase 3 de la desescalada.

Para ayudar en la toma de decisiones, configurar protocolos y conocer más el virus, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) va a elaborar un estudio científico sobre el comportamiento del coronavirus en el agua y en la arena a petición del Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) y de la Secretaría de Estado de Turismo.

El instituto es el encargado, en coordinación con la Secretaría de Estado de Turismo, de las labores de coordinación de lo que serán los protocolos oficiales del sector turístico para minimizar el riesgo frente al coronavirus, unas especificaciones técnicas a las que el Ministerio de Sanidad, como autoridad competente, debe dar su conformidad.

Desde el ICTE consideran esta información "esencial" para tomar medidas en lo que respecta a la apertura de playas y piscinas en España este verano y que arrojará luz acerca de "una cuestión sobre la que apenas hay evidencia en todo el mundo".

Los protocolos deberán ser validados por Sanidad y el objetivo es hacerlo esta semana

Con los datos, el instituto deberá diseñar los protocolos y ver cómo se desinfecta la zona que haya sido ocupada, en el caso de que se concluya que hay necesidad de ello, de manera que no afecte al ecosistema de estos espacios.

El objetivo es que esta semana se rematen los diferentes protocolos para su posterior validación definitiva por parte del Ministerio de Sanidad. Mientras tanto, el instituto ha vuelto a pedir "especial prudencia" en el sector a la hora de implementar medidas y de realizar inversiones basadas en documentos filtrados que podrían no responder a lo requerido, pues las especificaciones técnicas se están elaborando todavía y podrían sufrir cambios y también ha recomendado prudencia en la adopción de medidas de desinfección de los arenales hasta que no se realice el estudio, puesto que se pueden utilizar vías que perjudiquen el ecosistema de las playas.

Piscinas comunitarias privadas

Mientras el ICTE trabaja para desarrollar los protocolos para las playas y piscinas de instalaciones turísticas, el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas (CGCAFE) ha pedido el Gobierno una normativa estatal para la apertura de piscinas privadas comunitarias.

Aunque la competencia en esta materia es de las comunidades autónomas, el presidente del CGCAFE, Salvador Díez, ha apuntado que "es necesario que esta regulación sea la misma en todo el país para lograr una deseable homogeneidad en las condiciones en las que se produce la desescalada".

Y es que Díez advierte de que "se producirían movimientos de población" hacia esos lugares donde las restricciones son menores en cuanto al uso de las piscinas, lo que supondría "un agravamiento del riesgo en dichas zonas".

Los gestores reclaman medidas para garantizar el distanciamiento entre personas y han apelado a la responsabilidad individual en el cumplimiento de las condiciones que se determinen. Sobre el uso de otros equipamientos que puedan ser un foco de contagios como vestuarios, servicios o lavabos, cuestionan su apertura en función de la proximidad de las instalaciones a los domicilios de los usuarios.