La red de apoyo a los presos de ETA Sare ha organizado una conferencia en la Universidad del País Vasco en la que ha participado el expreso etarra José Ramón López de Abetxuko, que ha cumplido una condena de 30 años de prisión por el asesinato de un jefe de la Policía Municipal de Vitoria y de otro de los Miñones de Álava.

Una charla que ha causado el enfado de los colectivos de víctimas del terrorismo, que se han congregado frente a la institución y han pedido la suspensión de esta conferencia.

"No podemos permitir que se normalice lo que no es normal porque no es digno ni decente: que haya asesinos orgullosos de su pasado criminal dando charlas en universidades públicas, legitimando así el terrorismo", han señalado desde COVITE.

Una cancelación que finalmente no se ha dado, ya que la universidad ha avalado la celebración de la misma alegando la legalidad de esta y la defensa de la libertad de expresión.

También la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que considera que no es constitutiva en sí misma de delito de enaltecimiento del terrorismo porque no se puede presumir el contenido de sus manifestaciones. Únicamente ha pedido a la Ertzaintza que vigile que no se cometan delitos durante la misma.

Con esta charla, que forma parte de la campaña 'Larriki gaixo dauden presoak etxera! (en españo, Los presos gravemente enfermos a casa)', Sare ha reclamado la puesta en libertad de los presos de ETA enfermos y el acercamiento a cárceles vascas.

En relación a las víctimas de ETA, desde la organización han expresado su "respeto absoluto a las víctimas" y han considerado que "o hablamos entre todos o es difícil crear espacios de convivencia".

 

"La consideración hacia todas las víctimas, incluidas las de ETA, no es excluyente del respeto a la libertad de expresión de todas las personas, incluidos los expresos. Es más, todo ello es parte de la convivencia. Vamos demostrar que somos una sociedad madura", han añadido.

 

La respuesta de la universidad

Por su parte, la Universidad del País Vasco ha emitido un comunicado en el cual ha defendido que "no prejuzga las manifestaciones públicas de otras organizaciones ni de personas concretas por más que se vayan a realizar en sus instalaciones".

De esta manera, "cursa esas peticiones de espacio siempre que las organizaciones solicitantes sean legales y las personas físicas implicadas no tengan mermados sus derechos civiles en virtud de sentencias judiciales". Además, la UPV ha matizado que "la admisión de esas solicitudes no supone apoyarlas, ni compartir las reflexiones o motivaciones que las sustentan".

No obstante, la universidad ha solicitado a SARE, la entidad organizadora, "que tenga en cuenta el sentir de las víctimas de ETA, actúe con sensibilidad y evite gestos o manifestaciones que puedan herirlas".

"La Universidad del País Vasco se reafirma en su compromiso con la libertad de expresión de todas las ideas y sensibilidades políticas y sociales, siempre que estas se manifiesten con respeto a la ley, y sin que ello suponga una asunción de las mismas por parte de la institución académica", ha concluido el texto.