Con el de 2017, son 18 los Congresos Nacionales del PP. Apenas hay temas calientes que enciendan el debate, una cita similar en organización e intensidad, a la de 2012.

Hay cinco ponencias en total, una Política y de Estatutos, una Ponencia Social, otra Económica y de Administración Territorial, la de Educación, Innovación y Cultura y una con trasfondo internacional.

Entre las enmiendas estatutarias está la incompatibilidad de cargos o la posibilidad de implantar primarias, dos asuntos que llevan meses en el debate interno como planteó Cifuentes. En lo social, si en 2012 el matrimonio gay fue asunto a discutir, ahora es el aborto, un tema difícil por las posiciones tan enfrentadas.

También en la mesa está la postura del Partido Popular sobre la custodia compartida o acerca de la gestación subrogada. También la gaviota del logo se cuela en el congreso, se acordará que es en realidad un charrán después de días volando el tema.

Entre las ausencias destaca la de José María Aznar, hace mes y medio renunció a la presidencia de Honor del PP. Ni rastro de Aznar, después de algunas de sus últimas declaraciones públicas que han chocado con Génova.

Lo que toca este fin de semana en el PP, dicen, es mostrar unidad y cierre filas con su presidente, Mariano Rajoy.