El positivo de COVID-19 de un niño en un campamento de verano de Cassà de la Selva (Girona) ha obligado a aislar a 12 personas, entre compañeros de grupo y monitores. Según informa el propio Ayuntamiento de Cassà, el aislamiento será de 15 días en su domicilio habitual y, al no pertenecer el menor al pueblo, se ha comunicado los a los alcaldes vecinos.

"A pesar de la situación, no se nos ha pedido ni obligado a cerrar el 'casal' (campamento), ya que se han cumplido las recomendaciones necesarias para su buen desarrollo, al no haber habido ninguna relación con los otros grupos organizados", añaden desde el consistorio, que pide "responsabilidad y prudencia a todos los vecinos para evitar contagios".

No se trata de un caso único. Esta semana el Ayuntamiento de Albesa, Lleida, ha decidido cerrar un campamento de verano tras el positivo de una de las monitoras. La monitora conoció el resultado de las pruebas la semana pasada, tras encontrarse mal. Según la Generalitat, el campamento podía continuar en funcionamiento con los 25 niños pero el Ayuntamiento optó por cerrarlo como medida de precaución.

Salud también investiga otro campamento en Tàrrega, en la comarca leridana del Urgell. Según ha podido confirmar laSexta, una monitora (que dio positivo en coronavirus) permanece en casa aislada tras conocer el resultado de las pruebas. No obstante, en este caso, el campamento sigue en funcionamiento y no se ha aislado a los menores.

El contagio de esta monitora del campamento de Tàrrega también fue confirmado por la gerente de la Región Sanitaria de Lleida y Alto Pirineo y Aran, Divina Farreny, en una entrevista en TV3, donde abogó por "extremar" las medidas de higiene y seguridad en estas actividades en las que se concentran diversos menores y monitores.

Por otra parte, El Diari Oficial de la Generalitat ya recoge la resolución de obligatoriedad de uso de la mascarilla en toda Cataluña. La norma ha entrado en vigor hoy jueves y es aplicable a todas las personas de seis años en adelante. "Están obligadas al uso de mascarilla en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, con independencia del mantenimiento de la distancia física interpersonal de seguridad", recoge la resolución. El objetivo, tras los últimos rebrotes en Lleida, es "la contención del brote epidémico de la pandemia de COVID-19". Así, los ciudadanos que incumplan la norma se enfrentan a multas de hasta 100 euros.