Cientos de personas se reunieron este domingo en la plaza de Colón, en pleno centro de Madrid, para protestar contra las mascarillas y negar la existencia de la pandemia, infringiendo al hacerlo las medidas sanitarias frente al coronavirus.

La manifestación en cuestión, que había sido autorizada, se desarrolló sin respetar las medidas de distancia social y con muchos de los participantes sin mascarilla, a pesar de que su uso es obligatorio.

Tras lo ocurrido, que ha despertado la indignación a lo largo de todo el espectro político, una de las preguntas que se ha planteado es por qué no se disolvió la concentración si los asistentes estaban vulnerando la normativa.

Preguntado al respecto, el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, ha argumentado que no se lo plantearon porque pensaron que "el remedio podía ser peor que la enfermedad".

El remedio podía ser peor que la enfermedad"

José Manuel Franco, sobre por qué no se disolvió la protesta

"Si se produce una carga no quiero ni pensar en la dispersión de la gente que estaba allí por las diferentes calles de Madrid", ha señalado, en declaraciones a la 'Cadena Ser'.

Franco, que ha anunciado una investigación sobre la manifestación y sanciones para quienes incumplieron las normas, ha defendido no obstante la necesidad de "actuar con mesura" y "sentido común", ante la situación que se desencadenó el domingo, subrayando la necesidad de "proporcionalidad" en la respuesta policial.

¿Por qué se autorizó?

No obstante, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que ha tachado la manifestación de "lamentable", ha instado al delegado del Gobierno a "que no se haga el indignado" cuando tenía las competencias para denegar que se produjera en primer lugar.

La Delegación del Gobierno no puede mostrar su indignación teniendo competencias para evitar que se produjera"

José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid

"Obviamente cuando se convoca una concentración contra el uso de mascarillas lo más probable es que no se usen mascarillas", ha aseverado el primer edil madrileño. "Hicimos lo que se nos pidió: controlar el tráfico", ha afirmado, recalcando que es a la Delegación del Gobierno "a quien corresponde la autorización de las manifestaciones".

"Lo que la Delegación del Gobierno no puede hacer es mostrar su indignación en este momento por lo que sucedió ayer en la plaza de Colón teniendo competencias para tratar de evitar que se produjera", ha sentenciado.

Franco afirma que el escrito de los convocantes no especificaba que la protesta fuera contra las mascarillas

Preguntado acerca de por qué se autorizó en primera lugar la protesta, el delegado del Gobierno ha explicado, en declaraciones a la 'Cadena Ser', que en el escrito que enviaron los convocantes "no se reivindica la oposición a la mascarilla".

"Nos garantizan en su escrito la distancia social, con lo cual, en principio, no debería haber ningún motivo para prohibir dicha concentración", ha justificado Franco.