La segunda jornada de protestas tras la resolución del juicio del procés ha finalizado con numerosos altercados en las calles de Barcelona. Lo que pretendían ser sentadas pacíficas han acabado con el enfrentamiento y la tensión entre los manifestantes y los miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado, dejando imágenes de cargas policiales y barricadas de contenedores y motos ardiendo.

El mundo de la política, incluido el Gobierno, ha reaccionado ante la estampa de tensión y poco entendimiento que se ha podido apreciar en algunos puntos candentes, como han sido las puertas de la Delegación del Gobierno en Barcelona. Allí se han producido las principales cargas policiales y los momentos de mayor tensión.

El vicepresident de la Generalitat, Pere Aragonès, ha llamado al independentismo a huir de la violencia, con la finalidad de "no regalar un 155 encubierto".

 

La alcaldesa de la Ciudad Condal también se ha pronunciado ante los numerosos altercados que se han producido en la ciudad. En Twitter, Ada Colau ha asegurado que Barcelona es "ciudad de paz y diálogo": "No queremos prisiones injustas ni cargas contra gente pacífica. Tampoco queremos incendios como los de esta noche en Barcelona: son inaceptables y ponen en riesgo la seguridad de vecinos. Merecen un rechazo unánime y que todas las instituciones hagan un llamamiento a la calma".

 

Jaume Colldoni, teniente de alcalde de Barcelona por el Partido Socialista de Cataluña ha señalado su condena a "los actos violentos sufridos en Barcelona" durante la segunda jornada de protestas. Además, ha hecho una llamada a la calma, porque, ha recordado, "Barcelona es de los barceloneses y barcelonesas": "El derecho de manifestación y protesta en democracia se expresará desde el respeto y la convivencia".

 

Gabriel Rufián también ha expresado su opinión a través de Twitter. El diputado de ERC ha condenado la actuación de la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra, respecto a los que ha asegurado estar actuado "de forma desproporcionada", aunque también ha condenado las actitudes de algunos manifestantes, sobre los que ha sentenciado que "quienes tras protestas cívicas y pacíficas se quedan a regalar imágenes violentas" ni les representan ni les representarán "JAMÁS".

 

Pablo Casado ha instado a Sánchez a activar "la Ley de Seguridad Nacional" para que "ningún Cuerpo policial esté sujeto a directrices de los independentistas", y "proteger" así "su integridad".

 

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha calificado como "inadmisible" lo que "se está viviendo en Cataluña" y se ha dirigido directamente a Pedro Sánchez: "No puede seguir impasible ante esta ola de violencia que está sembrando el caos. Se lo advertimos, se veía venir hace tiempo, va tarde. Tiene que actuar y proteger a los ciudadanos de los radicales separatistas. ¡Basta ya!".