Las personas sospechosas de haberse contagiado del COVID-19 deben realizarse la prueba PCR para confirmarlo y mantener el aislamiento hasta que se conozcan los resultados. Sin embargo, hay personas que tienen dudas sobre si existe esa obligación.

Es lo que ha ocurrido por ejemplo en una fiesta con amigos celebrada en una discoteca de Valencia, donde varios trabajadores han dado positivo. La Generalitat Valenciana ha pedido a todos los clientes que estuvieron allí que se hagan un test PCR, pero algunos se niegan ¿Están en su derecho?

Lo cierto es que el Real Decreto del 9 de junio en el artículo 24, el Gobierno establece que todo sospechoso de COVID-19 debe realizarse la prueba. Así, cuando una autoridad sanitaria pide a un grupo de población hacerse un test en un rastreo masivo, todos los implicados están obligados a someternos a prueba.

Multas de hasta 600.000 si propagamos el virus

Si por no hacernos la prueba y no aislarnos contagiamos a alguien, la multa por incumplirlo será como mínimo de 3.000 euros. Pero puede ser mucho más: si se considera infracción muy grave porque contagiamos a un gran número de personas, podríamos enfrentarnos a multas de 60.000 y 600.000 euros.

Otro caso que suscita dudas es cuando se registran positivos dentro de una empresa. ¿Están todos los empleados obligados a hacerse la prueba?

Si en nuestro trabajo hay casos sospechosos porque presentan síntomas, sí estamos obligados a hacernos las pruebas. Sin embargo, si no hay nadie con síntomas de COVID-19, la empresa no puede hacer PCR masivos a sus trabajadores.

Por último, ¿qué pasa cuando alguien es sospechoso de estar contagiado y el médico nos dice que debemos aislarnos? Tenemos la obligación de mantenernos aislados hasta que conozcamos el resultado de la prueba que confirme o descarte que estamos infectados.