El sector turístico en Valencia ha tenido un duro comienzo de año. Primero, la borrasca Gloria, que se cebó especialmente con la costa de la comunidad durante el mes de enero.

"Aún no nos habíamos sobrepuesto al temporal Gloria que azotó las playas hace un tiempo atrás...", cuenta el presidente de la Asociación de Restaurantes Malvarrosa, José Miralles.

Y después, otro demoledor varapalo: el coronavirus ha supuesto la cancelación de las fallas y el confinamiento. El sector turístico se queda con muchos gastos y sin ingresos, y eso lo sabe muy bien Ginés Navarro, dueño de un restaurante de la zona: "Nosotros nos vemos ahora inmersos en una serie de gastos de los cuales no vamos a poder recuperar nada ".

Y eso, según explican desde la Asociación de Restaurantes, conlleva la pérdida de empleo: "Al acogernos al ERTE, más de cien personas van a perder su puesto de trabajo".

Pasan los días y el calendario no juega a favor del sector hostelero que ve nuevamente como pierde los importantes días de facturación de Semana Santa. "El 80% de la facturación del año de los locales se hace de marzo a agosto, que es la temporada de playa. Y ese 80% se va a ver resentido, indica Miralles.

Desde el Ayuntamiento de Valencia están buscando ya fórmulas para ayudar al sector. Explica el Concejal de Turismo, Emiliano García, que van a centrar los esfuerzos en incrementar la visibilidad de la ciudad así como "lanzar campaña específica para el turismo de congresos y eventos".

Pero desde el sector ven el panorama muy negro. "Con las alarmas que se están generando respecto a España por todo el mundo, vamos a salir muy perjudicados", reconocen desde la Asociación de Restaurantes. Para los restauradores, ver la Malvarrosa llena es un deseo que temen que no se pueda cumplir este verano.