El presidente Sánchez aprovecha la convención de los socialistas europeos para arremeter contra la ultraderecha. Una convención llena de gestos como el trato especial al primer ministro de Suecia que ha pactado con el centro-derecha en su país para evitar la entrada de la extrema derecha.

Pedro Sánchez ha reprochado a Ciudadanos que "blanquee a los que hacen listas negras de funcionarios que luchan contra la violencia de género en Andalucía" y ha llamado a la España "cabal, sensata y moderada" a dar la espalda el 28 de abril a "una derecha que tiene más siglas que ideas".

Sánchez ha pedido a sus colegas europeos que dejen de "llamar liberal" al partido de Albert Rivera, "porque los liberales en Europa defienden las libertades, en lugar de mercadear con las libertades de las mujeres para llegar al poder".

Ante unos 1.600 representantes de 33 partidos socialistas, socialdemócratas, laboristas y demócratas de los 28 países de la Unión Europea, el presidente ha calificado de "torpe" que la derecha española se ponga "enfrente de las mujeres en el siglo de las mujeres" y ha llamado a la movilización el 28 de abril, porque la abstención -ha dicho- beneficia a los que quieren volver a una España de hace cuarenta años.

"¡Os pido movilización, movilización, movilización! ¡Somos muchos más que aquellos que lo único que quieren es involucionar! ¡Nos tenemos que movilizar todos, cada voto irá a favor del progreso y la abstención a favor de una España de hace 40 años a la que no queremos volver!", ha reclamado.