El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tachado de "intolerable" la conducta "violenta e irracional" de grupos minoritarios, haciendo referencia a los disturbios ocurridos en varias ciudades en protesta contra las medidas de restricción aprobadas para frenar la expansión del coronavirus.

"La conducta violenta e irracional de grupos minoritarios es intolerable. No es el camino" ha escrito este sábado el presidente en su cuenta de Twitter. Ante esto, Sánchez ha apelado a que solo "desde la responsabilidad, la unidad y el sacrificio" se logrará vencer a la pandemia que asola a todos los países.

 

Además, el presidente ha dado las gracias a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad "por garantizar la seguridad", ante los altercados que se están produciendo en distintas ciudades del país en protesta por las restricciones.

En la misma línea, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha criticado en su perfil de Twitter que "la conducta de grupos minoritarios es inaceptable". "Vivimos meses de esfuerzo y no es momento de relajar las medidas. Solo unidos venceremos al virus", ha manifestado Illa, quien ha mostrado su "apoyo a alcaldes, a las CCAA, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a los profesionales sanitarios y ciudadanía por hacer frente, desde sus responsabilidades, al COVID-19".

También el vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030 y secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha acusado a la ultraderecha de promover los disturbios nocturnos en varias ciudades "tirando la piedra y escondiendo la mano": "En Italia lo llamaron 'strategia della tensione'. Para entender el contexto de los disturbios que promueve la ultraderecha tirando la piedra y escondiendo la mano, lean a José Manuel Martín Medem", ha tuiteado Iglesias.

El rechazo de la clase política a este tipo de comportamientos ha sido unánime. Desde la oposición, Casado ha mostrado su reconocimiento a la "gran mayoría de españoles que sí son responsables contra la pandemia". "Todo mi apoyo a las autoridades y Cuerpos de Seguridad que mantienen el orden público frente a los disturbios de una minoría violenta", ha expresado en Twitter.

Asimismo, la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que "los que siembran el caos en las calles no son los más vulnerables al virus, ni los que luchan por ganarse la vida", sino "grupos organizados que buscan sacar tajada del miedo y de la situación".

Abascal, que también ha defendido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ha hablado de "caos en la calle". Este mismo sábado escribía esto: "Hay más motivos que nunca para protestar contra este gobierno que nos arruina; pido a la Policía que proteja el derecho de manifestación y que identifique y detenga a la extrema izquierda, los menas e infiltrados que están provocando disturbios y saqueos".

Sin embargo, María Victoria Rosell, la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, ha acusado a Vox de alentar estas manifestaciones. "Alienta las protestas protestas contra el estado de alarma y culpa de estos disturbios a la 'extrema izquierda'. A la vez, dicen apoyar a los policías que se enfrentan a ellas. La manipulación sí que es extrema. En este caldo de cultivo crece el autoritarismo", ha criticado Rosell.

Las condenas de Almeida y De La Torre

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también se ha sumado a la condena de estos "incidentes violentos". "Es momento de ser responsables", afirma en su cuenta de Twitter.

 

"Condeno los incidentes violentos y llamo a los jóvenes que estaban en la calle a cumplir pacíficamente el toque de queda decretado por el Gobierno. Además de obligatorio es lo leal, prudente y solidario para evitar que se transmita la enfermedad", escribe el alcalde popular.

A esta crítica se ha sumado el alcalde de Málaga, Paco de la Torre, que condena el comportamiento "impresentable" y "totalmente condenable" que tuvo "un grupo de extremistas" en Huelin. "Felizmente eran muy pocos los que se concentraron", zanja.

 

Y desde La Rioja han asegurado que los responsables no van a quedar impunes: "Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano dentro del marco de la legalidad para que estos hechos intolerables no vuelvan a producirse", ha manifestado Concha Andreu, presidenta de La Rioja.