El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha admitido este miércoles que considera "inquietantes y perturbadoras" las informaciones relativas a los presuntos negocios del rey Juan Carlos, al que investiga la justicia por haber cobrado supuestamente comisiones por interceder en el contrato del AVE a La Meca, y ha valorado que el monarca actual, Felipe VI, esté "marcando distancias" con el emérito.

Así se ha pronunciado en rueda de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, desde el Palacio de La Moncloa, preguntado si al Ejecutivo le preocupa que estas informaciones que se están conociendo afecten negativamente a la institución de la Corona.

Sánchez ha puesto en valor que haya medios de comunicación "que no miran para otro lado" ante una investigación que afecta al rey emérito y sobre la que están haciéndose "eco", al igual que ha remarcado que la "justicia está actuando". "La propia Casa Real está marcando distancias frente a esas informaciones inquietantes, perturbadoras", ha zanjado.

"Estamos siendo testigos el conjunto de la población española de informaciones inquietantes que nos perturban a todos, a mi también. Primero, hay medios de comunicación que no miran para otro lado, al contrario, se hacen eco de esas informaciones; en segundo lugar, hay una Justicia que está actuando y en tercer lugar, y esto es algo que agradezco, la propia Casa Real está marcando distancias sobre esas informaciones", ha señalado.

El Gobierno ya se pronunció sobre el caso este martes cuando la ministra portavoz, María Jesús Montero, aseguró en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que "en Justicia cada uno responde de forma individual a esas cuestiones".

En este sentido recordo que "las actuaciones judiciales de otros países se están dirigiendo al antiguo jefe del Estado que no tienen ningún impacto al actual jefe del Estado". Montero también defendió que "todos somos iguales ante la ley" y "la presunción de inociencia hasta que se demuestre lo contrario".

Las presuntas comisiones del rey emérito por el AVE a La Meca

La investigación que afecta al rey Juan Carlos se refiere a la Fase II de la construcción de la línea de ferrocarril de alta velocidad, el llamado AVE del desierto que une las ciudades de Medina y La Meca, en Arabia Saudí.

El Ministerio Público ve posibles indicios de delitos e investigará si los hechos posteriores a junio de 2014 -cuando el rey emérito abdicó- tienen relevancia penal. En concreto se están investigando dos ingresos: 100 millones de dólares del rey de Arabia Saudí a Juan Carlos en 2008 y 65 millones de euros del rey a Corinna en 2012. A pesar de todo la Fiscalía tiene dudas sobre la comisión del delito de blanqueo de capitales.

Esta investigación se centra en "delimitar o descartar la relevancia penal" de los hechos que ocurren con posterioridad al mes de junio de 2014, momento en que el rey emérito abdicó y dejó de estar protegido por la inviolabilidad que el artículo 56.3 de la Constitución española reconoce al Jefe del Estado y, dado su carácter de aforado, es necesario que se asuma en el Supremo.