La primera sesión de control al Gobierno, con Venezuela y el ministro Ábalos como protagonistas, ha comenzado cargada de reproches y tensión entre el Ejecutivo y los partidos de la oposición.

En relación al encuentro de José Luis Ábalos, Santiago Abascal ha pedido la dimisión de este, la de Pedro Sánchez y la de Pablo Iglesias, al que se ha referido como "el delegado de Maduro". "Usted ha llegado al banco azul cabalgando sobre el fraude a los españoles", le ha dicho al presidente del Gobierno al respecto.

Tras esta intervención del líder de Vox, Pedro Sánchez le ha acusado de "utilizar a Venezuela y a España para hacer ruido" y de tener un interés por la democracia "tan falso como los visados de Rocío Monasterio".

"El interés del Gobierno por la democracia de Venezuela es auténtico, el que tienen ustedes es tan falso como los visados de Rocío Monasterio. Dicen ser un partido defensor de España, pero financiado con dinero iraní", ha señalado el líder del Ejecutivo, refiriéndose a Santiago Abascal.

"Se hacen pasar por amigos de Venezuela, pero aquí culpan a los inmigrantes de todo"

Con ambas declaraciones, el presidente se ha referido a la noticia que salió a la luz hace unas semanas, sobre un visado falso que la líder de Vox en la Comunidad de Madrid habría utilizado para tramitar los planos de la obra de un loft en 2005. Mientras que la segunda declaración se ha referido a la fundación, según 'El País', del partido de extrema derecha con un millón de euros del exilio iraní.

Durante su intervención, Pedro Sánchez también ha apuntado, de manera irónica, que "la ultraderecha conmueve" al Ejecutivo porque "se hacen pasar por amigos de Venezuela, pero en nuestro país estigmatizan a los inmigrantes y dicen que son los principales causantes de todos los males de la sociedad española".