"Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos sociales y Agenda 2030, con lealtad al rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministras y Ministros".

Así ha tomado posesión Pablo Iglesias, empleando una fórmula ortodoxa y con un guiño al lenguaje inclusivo, para prometer su cargo como ministro y vicepresidente segundo del nuevo Ejecutivo de coalición. Aunque ha seguido el protocolo habitual, el líder de Unidas Podemos ha añadido las palabras "Consejo de Ministras y Ministros", que ya se habían empleado en el acto del anterior Gobierno.

Momentos antes de prometer su cargo ante el rey, Iglesias, con traje oscuro y sin corbata, se mostraba visiblemente emocionado. Llevaba en la solapa -al igual que el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón- un triángulo invertido de color rojo, símbolo antifascista en homenaje a los presos políticos de los campos de concentración nazis.

Iglesias ha sido el tercer miembro del Gobierno de Pedro Sánchez en tomar posesión, tras el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y la vicepresidenta primera y ministra de Presidencia y Relaciones con las Cortes, Carmen Calvo. Tras Iglesias ha llegado el turno de las otras dos vicepresidentas, Nadia Calviño y Teresa Ribera, seguidas del resto de integrantes del nuevo Gabinete.

El secretario general de Podemos se convierte así en vicepresidente y ministro del primer gobierno de coalición en democracia. Un Ejecutivo que cuenta con otras cuatro carteras en manos de la formación morada: Consumo, con Garzón al frente; Universidades, a cargo de Manuel Castells, que fue propuesto por En Comú Podem; Igualdad, que ostenta Irene Montero, hasta ahora portavoz; y Trabajo, que recae en Yolanda Díaz. Las dos últimas han sido las únicas en hablar solo de "Consejo de Ministras" a la hora de prometer sus respectivos cargos.

Todos ellos han tomado posesión este lunes ante el monarca en el Palacio de la Zarzuela, en un acto sin símbolos religiosos en el que los 22 integrantes del nuevo Gobierno han prometido sus respectivos cargos.