Pablo Iglesias acudía a una conferencia y tras tocar varios temas se detiene en uno, la feminización de la política, que para el líder de Podemos no se traduce exclusivamente en más mujeres: "La feminización no tiene nada que ver con que los partidos políticos tengan más mujeres".

Pone tierra de por medio con aquellos que defienden como vía principal situar más nombres femeninos en los puestos de mando: "No se basa en sustituir portavoces varones por portavoces varones que son mujeres".

Para Iglesias feminizar la política es alejarse de las instituciones y crear una comunidad, una red de apoyo social basado en el papel histórico de la mujer: "La feminización significa cuidar, cuidar al que tienes al lado".

Palabras que en el PSOE entienden reaccionarias. "Al final Iglesias ocultaba a un machista", señala Mario Jiménez, portavoz de la gestora del PSOE. Desde el PP, siempre contrarios al sistema de cuotas femeninas, han arremetido contra Iglesias. "Todos debemos trabajar para que la presencia de la mujer sea una realidad", señala Hernando.

Desde Podemos entienden que se ha descontextualizado aunque Errejón da su particular visión: "Sí es importante que haya mujeres en los puestos de dirección". Un discurso de Iglesias que de nuevo ha sembrado polémica.