El presidente del PP, Pablo Casado, ha cerrado este domingo con su discurso la Convención Nacional del partido, donde ha arremetido duramente contra el "trienio negro" del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha evitado nombrar porque, según ha dicho, "es el pasado".

"Él es el pasado, aunque no lo sepa, ya sabéis lo que pienso de él y ni lo voy a nombrar. He venido a hablar de lo que tenemos que hacer", ha afirmado Casado, quien ha hecho repaso del "trienio negro" de Sánchez, desde que llegó al poder tras la moción de censura.

Así, se ha comprometido a "ofrecer un nuevo contrato social a los españoles" para "devolver el poder a los ciudadanos" en su intervención final en la Convención Nacional del PP en la plaza de toros de Valencia. Además, el líder del PP ha aprovechado su intervención para criticar las políticas de Pedro Sánchez en materia económica y social, con especial énfasis en la gestión de la pandemia del coronavirus.

Mensaje para Vox y Ciudadanos

Asimismo, Casado también ha tenido un mensaje para Vox y Ciudadanos, afirmando que los que llegaron a sustituirlos "se han ido quedando por el camino". "El PP es mucho PP, hemos logrado ser la única alternativa de esperanza para España", ha asegurado. "Somos un partido unido como una piña y fuerte como una roca, preparados para volver a echarnos el país a las espaldas", ha manifestado.

Durante su intervención, el líder del PP ha llamado a que vuelvan al PP liberales y conservadores y ha apelado a los socialdemócratas decepcionados con los pactos de Pedro Sánchez con el "nacionalismo radical" y con "amigos de los asesinos de concejales socialistas". "El Partido Popular se fundó para unir a todo lo que estuviera a la derecha del PSOE, pero ahora también tenemos conseguir la unión de todos los constitucionalistas", ha expresado.

El presidente del PP ha cerrado este domingo la convención nacional de su partido en la plaza de toros de Valencia ante la mirada de los más de 9.000 asistentes. Además de Casado, también han intervenido el líder del PP en la Comunitat Valenciana, Carlos Mazón, y su número dos, María José Català, además del primer ministro griego, Kyriaos Mitsotakis.

También estaba prevista la intervención del canciller de Austria, Sebastian Kurz, pero finalmente no pudo acudir a Valencia, como le comunicó este sábado al presidente del PP en una conversación telefónica, debido a las negociaciones de su formación política para sacar adelante los presupuestos de su país, por lo que permanecerá en Viena.

Respaldo de los presidentes autonómicos a Casado

El líder de la oposición quería salir de su convención nacional con el traje de candidato presidenciable y para ello todos los presidentes autonómicos del PP le han mostrado su respaldo explícito. También le apoyó la madrileña Isabel Díaz Ayuso, que se descartó como recambio a Casado, al decirle que tiene meridianamente claro que su sitio es Madrid. Explicitó así que no dará el salto a la política nacional con el que no se ha dejado de especular y que la dirigente y su equipo siempre han negado.

Casado también ha recogido en la última semana de convención la bendición de los expresidentes del Gobierno y del PP José María Aznar y Mariano Rajoy, que además le sugirieron una agenda de reformas concentradas sobre todo en lo económico, además de derogar lo que consideran "contrarreformas" de Sánchez.

"El otro día me recordaba una persona que cuando tú trabajabas conmigo, se despedía de mí y tú estabas al fondo del pasillo y yo le dije a esa persona: ese que está ahí al fondo, ese va a ser presidente de España", relató Aznar. A los apoyos hay que sumar al polaco Donald Tusk, el portugués Jose Manuel Durao Barroso o al francés Nicolás Sarkozy, al que el PP invitó a su convención pese a la condena en su contra por corrupción, a la que sumó otra sentencia un día después de participar en el cónclave de los populares.

El PP ha restado importancia a la polémica con Sarkozy y también a la generada por las palabras del nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, quien afirmó que "lo importante de unas elecciones no es que haya libertad en esas elecciones sino votar bien". Consideran el cónclave un éxito porque durante cinco días se ha informado sobre el partido.